- 29/08/2026
Se dice fácil

Hoy, que todo está lleno de frases famosas, sabias e ingeniosas, vi una que decía, más o menos, así: «Vístete bien, come bien, habla poco, sé humilde, evita dramas y persigue tus metas».
Al analizar cada una de sus partes, se ve que vestir y comer bien es manejable; con trabajo, pero se puede.
Para ser humilde hay que aprender de la Madre Teresa en lo espiritual, mientras que, en lo material, los gobiernos se encargan de ayudarnos y nos crean los dramas.
Lo de hablar poco es bastante fácil y difícil al mismo tiempo. Es fácil porque es barato y no da trabajo, ni siquiera pensar. En cambio, si uno quiere formar parte de la especie humana y participar de ella, debe hablar. No, como dirían los intelectuales, para relacionarnos y entendernos. No. Simplemente para poder comer o no hacernos dramas. Nada de eso se consigue hablando poco en esta vida que tenemos que pelear día a día.
La comida y la ropa, muchas veces, se consiguen regateando, y eso es hablar. Y si quiero más o mejor, debo hablar más y mejor y, a veces, hasta discutir. Ahí es donde brotan muchos de esos dramas que tanto nos gustaría evitar y que, para el refrán, resultan fáciles de decir.
En cuanto a las metas, le hago caso: las persigo, pero no las alcanzo. Se mueven más rápido que yo.
Para alcanzar cualquier cosa hay que entrenarse. Lo malo es que, cuando le vamos tomando la mano al entrenamiento, la vida, el cuñado, el gobierno o la suegra te cambian las reglas.
Entonces, como expresión de deseo, es un bonito refrán. Está en uno hacer magia y lograrlo, o seguir sentado viendo la televisión.

