- 19/04/2026
Perseverancia


Escribe GUSTAVO RUCKSCHLOSS
El burro no consigue lo que quiere por lindo, inteligente o simpático. Lo consigue por insistidor. La perseverancia es difícil, pero muchas veces da más y mejores resultados que ser lindo, inteligente o simpático. Es de aplicación en todos los órdenes de la vida. Desde conseguir que la vecinita de enfrente nos salude con una sonrisa y algo más, hasta curarse de una enfermedad testaruda que nos exigió tratamientos y paciencia.
Caso típico es el estudio. Cuántas veces vemos personas que se reciben por ser constantes y no por ser lindos, inteligentes o simpáticos. La perseverancia les ayudó a llenar todos los cuadritos de la carrera hasta obtener el título.
Lamentablemente, también ayuda donde no debiera. Ejemplo de ello es el portero de la sede del partido político que siempre estuvo y que, por ese solo hecho, escaló (casi digo jerarquía) en el partido, hasta llegar primero a algún puestito y después a otros cargos más importantes.
Es decir que, como todo en la vida, depende de las manos en las que caiga, de quién la practique y del fin que busque. Un científico perseverante puede llegar a algo útil e importante, aunque no sea lindo ni simpático. En cambio, por más lindo y simpático que sea un político, no nos convidará con algo útil ni importante.
