• 05/10/2025

…pedir disculpas

…pedir disculpas

Escribe GUSTAVO RUCKSCHLOSS

Salía del dentista dolorido y enojado. Un tema que debía haberse solucionado bien y para siempre, hace tiempo, volvió a aparecer y causarme problemas. A nadie le pasa esto, me decía a mí mismo; solo a mí me viene a salir mal, lo que sea, y ahora debo lidiar con la operación, pruebas, dolores, horarios, broncas, idas y vueltas, dinero, secretarias y todo lo que implica darle solución al tema. Si en su momento ya pasé por esto ¿Por qué a mí? Este destino mío es injusto. Salí con la cara entre dolorida y acorchada, con esa sensación tonta que deja la maldita anestesia, que no sabes si sos vos o un muñeco, y las palabras salen a los tirones y desprolijas.

Así iba, metido en mi calvario, cuando, sin entender bien lo que pasaba, vi a un hombre y una mujer tomados de la mano que se pararon delante mío, antes de cruzar el semáforo. Eran gorditos y vestidos sencillamente, abrigados.  Casi me los llevé por delante y al mirarlos para saber qué pasaba, noté que eran ciegos. Les dije que esperaran y, cuando fue el momento, los invité a cruzar seguros. El, de muy buen talante, me dijo que nos apuráramos porque no nos iba a alcanzar el tiempo.  Le pregunté por qué decía eso y me contestó que él sabía los tiempos de cada semáforo y cuándo y dónde debía cruzar.  Antes de llegar a la esquina me preguntó qué número era el del colectivo parado. Le dije que era el 11 y pregunté cómo sabía que estaba allí… Por el ruido, debe ser el de Manolo. A las apuradas, llegaron a tiempo y subieron al micro que, con paciencia, los esperó.

Creo que no hace falta decir que mi problema se achicó instantáneamente. Que lo que uno cree que es un drama, simplemente, es un obstáculo que hay que superar y que tiene solución, anestesia de por medio. Por comparación, no es nada, ya no me pregunto más por qué a mí. Lo que sea es poco y hay que encararlo con optimismo y buena onda.  Sentí que era un privilegiado porque solamente debía soportar ir al dentista.

Debo pedirle disculpas a mi destino.