- 31/05/2026
Para entretenerse

El plumero es un mentiroso que hace creer que limpia y solo cambia de lugar la mugre. Calladito y orgulloso, se ve como un salvador de la limpieza, y es un chanta. Es como meter la mugre debajo de la alfombra. Solo que este, más hábil, la atomiza y no la vemos.
No es el único que crea problemas en el hogar. Aunque diferente, está el lavarropas, que más de una vez hace lo que quiere. Se atranca y no centrifuga, y arma un gran enchastre. O se le ocurre, inconsultamente, desteñir alguna ropa, que ya es un problema; pero, peor aún, tiñe otra ropa inocente que no lo esperaba.
Al grupo se le puede sumar la heladera, de la que nunca sabemos si está al mínimo o al máximo hasta que vemos que la carne más cara chorrea de un día para otro, o la mayonesa está más congelada que las jubilaciones.
Más complicada es la cocina, que a veces se da humos… muy en contra de nuestra voluntad. La estúpida achicharra lo que nuestra memoria olvida y avisa cuando el carbón condimenta el bife, o lo que sea.
Ni qué hablar del horno, que es como la barriga de la cocina. La diferencia es que no todos los embarazos son felices y, a veces, hay que ir a la esquina por algo gestado a tiempo.
Como se ve, no sé por qué a las amas de casa eficientes no las ponen a enseñarle a la inteligencia artificial cómo sobrevivir día a día.

