• 18/08/2024

Igual que muchos

Igual que muchos

POR GUSTAVO RUCKSCHLOSS

Mi amigo Verti, nacido en algún lugar de Chile y criado en vasijas de roble, no pasa sus días muy lúcido, pero, a veces está inspirado. Entre sorbo y sorbo, emite algún pensamiento que ha estado rumeando en sus infinitos tiempos.   

Al preguntarle cómo le iba en estos tiempos difíciles, me contó que no sabía si estábamos viviendo en un paraíso o en un infierno y siguió callado.

Tomándome de esa frase, que no sé qué quiere decir pero que suena bien, me puse a pensar y relacionar lo que pudiera significar hoy.

En cuanto a lo bueno, hay que anotar que la medicina avanza constantemente, por suerte.

Que las técnicas aplicadas al diario vivir nos proveen de más comodidades y seguridades.

Que las artes florecen en todas partes y de formas impensadas y manifestadas libremente.

Que el mundo es realmente un pañuelo, hoy más que nunca. Tanto en lo físico, porque viajar hoy es más fácil que nunca, como comunicarse que es increíble su evolución.

Esa sería la parte del paraíso.   

La parte del infierno está complicada de analizar, porque desde la increíble (por insólita, impensada y troglodita) guerra de Ucrania, hasta la corrupción diseminada en países, estados, pueblos, barrios y hasta familias. La agresión está a flor de piel aquí y en el mundo. Hasta los que mandan, son agresivos, en lugar de dar ejemplos de equilibrio y bonhomía.

Nunca pensé que me iba a encontrar en el mismo plano filosófico que mi amigo Verti, pero coincido con él, aunque con menos grado alcohólico.   

Soy otro desconcertado y sin saber si apunto para optimista o pesimista.   

Me queda claro que hasta que lo averigüe, quiero vivir la vida lo mejor que pueda, alegre y disfrutando de las pequeñas grandes cosas de cada día.