- 03/10/2026
Me asusta
Hace veintidós años y un día, Raúl Telechea estaba. Hoy, no. Evidentemente, desapareció. Para desaparecer, hay alternativas que pueden ser: o se fue y no volvió; lo desaparecieron o hubo magia.
Siempre fue un buen padre de familia y muy afectuoso, y, en algún momento, hubiera dado señales de vida. Raúl tenía sangre en las venas. Lo más factible, entonces, es la magia del que se hace llamar Sistema de Justicia, formado por los unos y los otros. Sistema que es capaz de hacer la magia de no producir resultados durante más de veintidós años. Únicamente un mago hace pasar el tiempo sin producir más que dilaciones.
Ni el viejo Mandrake ni Copperfield podrían escamotear la Justicia (la de verdad) con tanta eficiencia.
Me asusta pensar que, le llamen como le llamen a los mil procedimientos, chicanas, burocracia o intereses, sirvan para hacer magia y no justicia.

