• 23/11/2025

Los animales que se curan a sí mismos

Los animales que se curan a sí mismos

Durante mucho tiempo se pensó que solo los humanos usaban medicinas. Pero cada vez más experimentos están demostrando lo contrario.

El biólogo Jaap de Roode, profesor de la Universidad Emory en Atlanta, Estados Unidos, quien se especializa en mariposas monarca, relata cómo los científicos han comprobado una extraordinaria habilidad de los animales: usar la farmacia de la naturaleza para combatir infecciones o prevenir enfermedades.

Y narra cómo ese conocimiento puede aplicarse en actividades humanas, desde la agricultura a la medicina.

Según relata en su libro Doctors by Nature («Doctores por naturaleza») desde mariposas que medican a sus hijos antes de nacer, a ovejas que cambian su dieta para sanar y chimpancés que usan plantas como «velcro» para librarse de parásitos, son muchos los ejemplos de animales que se curan a sí mismos.

Biólogo Jaap de Roode, profesor de la Universidad Emory en Atlanta, Estados Unidos,

“Mis colegas y yo descubrimos que algunos algodoncillos o asclepias (las plantas de las que se alimentan estas mariposas) son medicinales para las monarcas. Estas plantas tienen toxinas que ayudan a reducir síntomas de infecciones y enfermedades causadas por un parásito dañino. Nos preguntamos entonces si las monarcas podrían estar usando activamente plantas medicinales cuando se enfermaban, dice Jaap de Roode.

“En aquel entonces yo tenía conocimiento de que los chimpancés usaban medicinas, pero también supe que otros animales lo hacían. Mientras estudiaba a las monarcas, los científicos publicaban cada vez más estudios que demostraban que todo tipo de animales usan medicamentos. Me pareció algo fascinante y sentí que la gente debía saberlo. Así surgió la idea del libro”.

Una mariposa monarca poniendo sus huevos debajo de las hojas de un algodoncillo con propiedades medicinales. Las orugas se alimentarán de esa planta y esto las protegerá contra parásitos

Descubrimos que las madres monarca pueden elegir una especie de algodoncillo medicinal para poner sus huevos, y esto protege a sus crías, las orugas.

Cuando les dimos a las mariposas hembras la opción de elegir poner sus huevos en un algodoncillo medicinal o en un algodoncillo sin propiedades medicinales, descubrimos que las hembras infectadas con parásitos prefieren poner sus huevos en el algodoncillo medicinal.

Dado que las hembras infectadas portan millones de parásitos en su abdomen, algunos de ellos acaban en los huevos y las hojas del algodoncillo. Y cuando las orugas eclosionan ingieren algunos de estos parásitos.

Pero las orugas del algodoncillo medicinal también reciben la medicación, por lo que tienen menos probabilidades de infectarse y, si lo hacen, experimentan menos síntomas de la enfermedad.

Ahora bien, ¿Cómo demostraron que las mamas mariposas saben curar?

El médico dice queInstalamos jaulas grandes en el invernadero, cada una con un algodoncillo medicinal y otro no medicinal. Luego, liberamos una hembra infectada o sana en cada jaula y contamos el número de huevos que pusieron en las dos horas siguientes.

Las hembras infectadas pusieron muchos más huevos en el algodoncillo medicinal, pero las monarcas sanas no mostraron preferencia.

Pero no es el único caso.

Durante mucho tiempo se creyó que solo los humanos usaban medicina.

Michael Huffman y Mohamedi Seif Kalunde demostraron que los chimpancés pueden usar medicina.

Huffman era primatólogo en la Universidad de Kioto y Mohamedi era guardabosques en los Parques Nacionales de Tanzania, además de curandero tradicional.

Dr. Michael Huffman trabajando junto a Mohamedi Seifu Kalunde en Tanzania, aprendiendo sobre las propiedades de algunas plantas nativas

Ellos realizaron un trabajo minucioso para demostrar que los chimpancés suelen contraer infecciones por lombrices intestinales, que chupan la parte central o médula amarga de una planta llamada “hoja amarga” (Vernonia amygdalina), que esas plantas contienen toxinas que matan a las lombrices, y que los chimpancés las usan con mayor frecuencia en la temporada de lluvias, cuando las lombrices son más comunes.

Descortezaban las ramas de Vernonia amygdalina y luego chupaba la médula amarga para obtener los jugos amargos tóxicos que pueden matar gusanos.

Un macho adulto, Jiluba, masticando la parte central amarga de la planta Vernonia amygdalina mientras estaba infectado con parásitos

Pero otra forma de medicación para los chimpancés es tragar hojas enteras sin masticarlas.

Las hojas tienen como una cerda y son peludas. Para tragarlas, los chimpancés las doblan y esas hojas entonces funcionan como velcro, atrapando los gusanos del intestino. También irritan el intestino provocándoles diarrea y así los chimpancés expulsan las lombrices.

También hay aves que fumigan sus nidos. Los científicos mexicanos de la UNAM, Monserrat Suárez Rodríguez y Constantino Macías García, lograron probarlo.

Ella descubrió primero que los nidos de pinzones y gorriones que tenían material de colillas de cigarrillos tenían menos parásitos.

La científica mexicana Monserrat Suárez Rodríguez descubrió junto a su colega Constantino Macías García que las aves fumigan sus nidos con fibras de colillas de cigarrillos

Para demostrar que las aves recolectaban activamente las colillas para fumigar sus nidos, Suárez Rodríguez creó revestimientos artificiales con los que reemplazó los revestimientos naturales en los nidos. Y luego añadió en diferentes nidos garrapatas vivas, garrapatas muertas, o ninguna garrapata.

Las aves en los nidos con garrapatas vivas recolectaron muchas más colillas que las de nidos con garrapatas muertas o sin garrapatas. Esto benefició a las crías que tuvieron una mayor supervivencia.

El investigador argentino Juan Villalba, de la Universidad Estatal de Utah en EE.UU., descubrió que las ovejas escogen su propia dieta.

La mayor parte del alimento que suelen recibir estos animales en fincas es una mezcla de varias raciones. Por lo tanto, no pueden escoger qué comer.

Villalba y sus colegas estudiaron cómo puede beneficiar a estos animales elegir sus propios alimentos. Al proporcionarles por separado diferentes ingredientes de raciones los animales arman su propia dieta y, de hecho, comen menos.

El científico argentino Juan Villalba y sus colegas estudiaron cómo puede beneficiar a las ovejas elegir sus propios alimentos
 Dr. Juan Villalba

Cuando se les da la opción de plantas medicinales los animales aprenden a asociar alimentos específicos con el efecto de recuperarse de ciertas enfermedades.

Las abejas recolectan resina de los árboles y de otras plantas. La resina es la sustancia pegajosa que producen las plantas para protegerse de infecciones bacterianas y fúngicas, y para cicatrizar heridas. Las abejas luego mezclan esa resina con cera para producir propóleo.

Las abejas mezclan la resina de los árboles con cera para producir propóleo

Las abejas silvestres esparcen propóleo sobre las superficies rugosas de los nidos que hacen en huecos de árboles. Y el propóleo las protege contra virus, bacterias, hongos e incluso ácaros parásitos.

Los científicos demostraron que si se construyen cajas para apicultura con tablones rugosos y ranurados, en lugar de lisos, las abejas tienen donde depositar mucho más propóleo y así pueden usar medicina.

Científicos japoneses que investigaban gatos acabaron patentando una sustancia para un nuevo repelente contra insectos.

Aislaron las sustancias químicas de la vid plateada, una planta que provoca reacciones similares en los gatos a las de la hierba gatera. (La menta o hierba gatera, Nepeta cataria, es conocida por tener un efecto casi embriagante para muchos gatos que la huelen, mastican y se frotan con sus hojas).

Los investigadores les dieron a los gatos la opción de elegir entre diferentes sustancias químicas de esas plantas y descubrieron que una específica atraía a los gatos, que comenzaban a lamerla y a revolcarse en ella.

La hierba gatera tiene un efecto casi embriagante para muchos gatos, que la huelen y mastican y se frotan con sus hojas

Los gatos se recubrían con esa sustancia química y esto resultaba en menos picaduras de mosquitos.

Los científicos experimentaron con sus propios brazos y descubrieron que la sustancia química también resultaba para ellos en menos picaduras de mosquitos.

Ahora han patentado esa sustancia química para desarrollar un repelente de mosquitos para uso humano.

Tanto los gatos como los perros comen hierba, un comportamiento que heredaron de sus ancestros salvajes. Los carnívoros salvajes suelen comer hierba para expulsar parásitos mediante vómitos o heces.

Otros animales pueden aprender medicina. Las ovejas y las cabras son muy buenas para asociar alimentos específicos con la recuperación de enfermedades, así que la próxima vez que enfermen usarán esos alimentos medicinales.

Los animales también pueden aprender unos de otros. Por ejemplo, en el caso de los chimpancés, hay muchas maneras de doblar y tragar hojas peludas, y los diferentes grupos utilizan métodos diferentes. Esto significa que un chimpancé inventa un método y los demás animales del grupo copian el comportamiento.

Fuente: BBC News Mundo