- 13/07/2025
LA SEMANA

LA FOTO

Ángel Di María fue presentado como nuevo jugador de Rosario Central y así se concretó su vuelta al fútbol argentino tras 18 años de éxitos en Europa. Junto a su esposa y sus dos hijas, el “Fideo” se emocionó cuando pisó el verde césped del Gigante de Arroyito. Algunas de sus frases: “Esto es algo que soñaba, pero fue mucho más que eso. Hoy estaba entrenando y no podía creer que estaba ahí”. “Quería retirarme en Central. Pero no pienso en el retiro, pienso en jugar y más adelante veré”.
EL PERSONAJE

El pastor evangélico Jorge Ledesma, líder de la iglesia que inauguró el presidente Javier Milei en Chaco, está siendo investigado por la Justicia Federal por presunto lavado de dinero. El fiscal Patricio Sabdadini busca determinar de dónde salió la plata para construir el templo. Según el pastor, tenía guardado 100 mil pesos y por obra y gracia de Dios, cuando fue a buscarlos, eran 100 mil dólares. Milei realizó su primer viaje a Chaco desde que es presidente para inaugurar la iglesia llamada “Portal del Cielo”, “un templo con capacidad para 18 mil personas sentadas y tecnología de punta”.
LA FRASE

“Las valijas no se escanearon en Argentina porque ya habían sido revisadas en Estados Unidos”
Juan Pazo, director ejecutivo de ARCA
EL DATO
El entorno social influye en ser corrupto
La neurociencia ha empezado a explorar cómo el poder político y el contexto institucional influyen en la actividad cerebral asociada a decisiones corruptas o inmorales. En un cerebro sano, la tentación de adoptar un comportamiento corrupto debería crear un conflicto entre el deber y la acción. Así, a los estímulos que incentivan la conducta corrupta –como obtener beneficios personales abusando de una situación ventajosa– se contrapondrían elementos disuasorios –como el miedo a un posible castigo–. Si en nuestro entorno se manejan unas conductas «dudosas», existe el peligro de que el cerebro las adopte como propias. Como ya mostró hace años el experimento de Solomon Asch, la presión social influye en el juicio individual, incluso cuando la respuesta correcta es obvia. Por tanto, en entornos que normalizan la corrupción, la presión del medio activa las áreas del cerebro social, aumentando la motivación a emular la conducta grupal, aunque se oponga a los principios éticos individuales.
LOS PULGARES





