• 25/07/2026

La masonería

La masonería

De sociedad secreta a sociedad discreta

La masonería o francmasonería se define como “una institución de carácter filosófico, filantrópico y progresista. Organizada en agrupaciones llamadas «logias», que funciona como una escuela de moral que promueve el desarrollo intelectual de sus miembros mediante el libre pensamiento, buscando la construcción de una sociedad más justa, libre y fraterna”.

Durante el siglo XVIII y XIX, los masones fueron perseguidos por monarquías absolutistas, la Iglesia Católica y, más tarde, por dictaduras y gobiernos totalitarios (como el nazismo o el franquismo). El secreto era una medida de supervivencia para proteger la vida de sus miembros y permitir el libre debate de ideas políticas y científicas-}

A lo largo de los siglos, la orden dejó atrás la clandestinidad obligatoria y adoptó una postura de total transparencia pública, manteniendo bajo reserva únicamente sus rituales internos de reconocimiento.

Palacio Cangallo. Sede de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones

Los templos ya no están ocultos. El palacio de la Gran Logia de la Argentina está ubicado en pleno centro de Buenos Aires (calle Perón 1242) y cuenta con un cartel visible en su fachada.

La institución abre sus puertas masivamente al público general en eventos como La Noche de los Museos. Allí muestran sus salones, bibliotecas y obras de arte sin misterios.

Poseen páginas web oficiales, cuentas activas en redes sociales y formularios online para que cualquier ciudadano interesado pueda postularse para ingresar.

Funcionan bajo la personería jurídica de una asociación civil común, pagan impuestos y rinden cuentas ante la Inspección General de Justicia

Inauguration d’un Apprenti dans une Loge (Inauguración o Iniciación de un Aprendiz en una Logia). Atribuido al grabador francés conocido bajo el seudónimo «Gabanon» (París, h. 1745). La pieza original forma parte de la colección del Musée de la Franc-Maçonnerie en París, Francia.

Sociedad con secretos

Hoy la masonería moderna se define como una «sociedad con secretos» debido a dos aspectos específicos:

Un masón tiene total libertad de contar públicamente que pertenece a la logia, pero tiene estrictamente prohibido revelar la identidad de otros miembros para proteger su privacidad.

Los saludos de manos específicos, palabras de pase y signos simbólicos utilizados dentro de las ceremonias de iniciación se mantienen en reserva como parte de una tradición centenaria, funcionando como una «llave» de confianza entre los hermanos.

Sello de la Gran Logia de Londres

Orígenes e historia

Sus raíces se remontan a los antiguos gremios y corporaciones de canteros medievales europeos encargados de construir catedrales y castillos. En aquella época, utilizaban símbolos y códigos secretos para proteger sus oficios y reconocerse mutuamente. Con el tiempo, la institución evolucionó hacia la masonería «especulativa», adoptando un enfoque filosófico y moral universal, con la primera Gran Logia fundada en Londres en 1717.

Principios y creencias fundamentales

Los tres pilares tradicionales de la masonería son la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. Sus miembros debaten sobre el perfeccionamiento moral, la ciencia, la justicia y el trabajo. Aunque la masonería exige a menudo la creencia en un principio superior o «Gran Arquitecto del Universo», no es una religión; es laica y exige el respeto a todas las creencias, prohibiendo estrictamente los debates políticos y religiosos dogmáticos en sus reuniones.

Los símbolos masónicos

La masonería utiliza herramientas de la albañilería medieval para representar lecciones morales y filosóficas. Estos son los símbolos más importantes y sus significados ocultos:

Los símbolos principales

La Escuadra: Representa la rectitud moral. Guía las acciones con la verdad.

El Compás: Simboliza los límites del hombre. Marca la moderación ante los deseos.

La Letra «G»: Significa Geometría o Gran Arquitecto. Representa la inteligencia superior.

El Ojo de la Providencia: Representa la vigilancia del Gran Arquitecto. Simboliza la sabiduría divina.

Las Columnas «J» y «B»: Inspiradas en el Templo de Salomón. Representan la fuerza y la estabilidad.

El Pavimento Ajedrezado: Suelo de baldosas blancas y negras. Simboliza la dualidad de la vida.

El Nivel: Herramienta que representa la igualdad humana. No existen distinciones sociales dentro de la logia.

La Plomada: Símbolo de la justicia y el equilibrio social.

Los símbolos en las obras de los famosos

Mozart – Sonata Kv. 545, 3er movimiento

Mozart y la música: Usaba acordes de tres notas reiteradas. Representan los tres golpes para entrar a la logia.

García Ferré e Hijitus: El Sombreritus representa el sombrero de copa masón. Otorga superpoderes mediante el conocimiento espiritual.

Dólar estadounidense: Diseñado por masones como Washington y Franklin. Incluye la pirámide truncada y el ojo que todo lo ve.

La ciudad de La Plata es el máximo exponente del urbanismo masónico

La ciudad de La Plata es el máximo exponente de la planificación urbana masónica en América Latina. Fundada en 1882 por el gobernador Dardo Rocha (miembro de la Logia Constancia Nº 7) y diseñada por el ingeniero Pedro Benoit (de la Logia Consuelo del Infortunio Nº 3), toda la capital bonaerense fue concebida desde cero utilizando la geometría sagrada de las logias. 

De hecho, en el año 2022, La Plata fue declarada oficialmente como «Ciudad Masónica», siendo la única en Argentina con esta distinción. 

El diseño urbano de la ciudad no es una simple cuadrícula, sino un plano lleno de significados y símbolos masónicos. 

La estatua que simboliza «El invierno» es una de las más llamativas.

Las estatuas que hacen “cuernitos” a la catedral de La Plata

En cada una de las esquinas de la Plaza Moreno, ubicada frente a la Catedral de La Plata, se encuentran ubicadas una serie de estatuas conocidas como “las cuatro estaciones”. Poco se habla de la belleza de estas obras de arte, pero sí del mito urbano que se esconde detrás de ellas.

Se trata de una leyenda que comenzó a construirse en la década del 90. Dice que las esculturas, que simbolizan las estaciones del año y aparentemente fueron colocadas por los masones, les hacen “cuernitos” a la iglesia como una forma de ofensa.

La más vistosa es la de invierno -situada en cercanías de la esquina de 14 y 51- por la forma en la que una de sus manos parece hacer cuernos. “La otra (mano) sostiene un ánfora con fuego”, añadió. Es decir que se está dando calor porque hace frío, y el gesto, algo polémico, sería para que no se apague la llama.

Esta creencia se construyó de “boca a boca” y es difícil asegurar que verdaderamente el gesto es contra la institución religiosa. “Son mitos urbanos, la Iglesia siempre se mantuvo lejos”, comentó el escritor Nicolás Colombo.

En 1892 las esculturas se fabricaron en Francia y son obra del escultor Mathurin Moreau. En 1942 se colocaron en la Plaza Moreno adquiridas por las autoridades municipales locales. Sin embargo, no siempre estuvieron en el mismo lugar.

La masonería estuvo ligada a la construcción de la historia argentina

La masonería ha estado estrechamente vinculada a la historia argentina y a sus procesos independentistas. Un rápido repaso basta para que aparezcan los principales próceres como integrantes de la logia.

José de San Martín: Militar clave en la independencia de Argentina, Chile y Perú, quien impulsó la creación de las logias operativas y secretas (como la Logia Lautaro).

Manuel Belgrano: Creador de la bandera argentina y partícipe de sociedades secretas independentistas.

Domingo Faustino Sarmiento: Presidente de la Nación e impulsor de la educación pública.

José Hernández: Autor de Martín Fierro, reconocido masón que integró valores de la fraternidad en su obra.

Manuel García Ferré: El recordado historietista y creador de personajes infantiles entrañables como Anteojito e Hijitus.

Hipólito Yrigoyen: Dos veces presidente de la Nación y líder histórico de la Unión Cívica Radical.

Leopoldo Lugones: Destacado poeta, ensayista y periodista.

En todos los ámbitos internacionales aparecen personajes de la masonería

A lo largo de la historia, muchos líderes políticos, pensadores y artistas han pertenecido a la masonería, promoviendo ideales como la libertad y el progreso. Entre las figuras más destacadas se encuentran:

George Washington: Primer presidente de los Estados Unidos y masón activo.

Simón Bolívar: Libertador de gran parte de América del Sur.

Voltaire: Destacado filósofo y escritor de la Ilustración francesa.

Wolfgang Amadeus Mozart: Célebre compositor austriaco quien dejó alusiones a la masonería en varias de sus obras, como La flauta mágica.

John Wayne: Uno de los actores más icónicos de los wésterns de Hollywood.

Cantinflas (Mario Moreno): El célebre comediante y actor mexicano.

Clark Gable: El famoso protagonista de la clásica película Lo que el viento se llevó.

Harry Houdini: El legendario ilusionista y escapista de origen húngaro.

Sir Arthur Conan Doyle: Escritor británico y creador de Sherlock Holmes.

Oscar Wilde: El brillante e ingenioso autor de El retrato de Dorian Gray.

Mark Twain: Autor de las célebres novelas norteamericanas Las aventuras de Tom Sawyer.

Rudyard Kipling: Escritor británico galardonado con el Premio Nobel y autor de El libro de la selva.

Louis Armstrong: Uno de los trompetistas y cantantes más revolucionarios del jazz.

Shaquille O’Neal: El histórico y dominante pívot de la NBA.

Sugar Ray Robinson: Considerado por muchos expertos como uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos.

Buzz Aldrin: El astronauta de la misión Apolo 11 y el segundo hombre en pisar la Luna.

Henry Ford: Fundador de Ford Motor Company y pionero en la producción industrial en serie.

Alexander Fleming: Científico británico que cambió la medicina moderna al descubrir la penicilina.

Coronel Sanders: El fundador de la cadena de comida rápida Kentucky Fried Chicken (KFC).

Política y masonería

En la actualidad casi ningún político de primera línea, tanto en Argentina como en el mundo, declara abiertamente ser masón en ejercicio mientras ejerce su cargo.

Sin embargo, las máximas autoridades de las logias confirman de forma oficial que existen miembros activos ocupando puestos en los principales partidos políticos. El motivo por el cual no lo dicen públicamente se debe a una mezcla de estrategia política y resguardo de la privacidad.

Recientemente, la Gran Logia desclasificó documentos oficiales que confirmaron la pertenencia de expresidentes de la era democrática moderna, como Raúl Alfonsín e inclusive líderes populares históricos como Juan Domingo Perón.

Licio Gelli, el temido líder de la logia masónica P2

La P2, de logia masónica regular a organización criminal

La logia Propaganda Due (P2) nació como una logia masónica regular, pero terminó convirtiéndose en una red criminal encubierta que fue expulsada y desconocida por la masonería oficial. Su historia es uno de los escándalos políticos y financieros más grandes del siglo XX, y tuvo un impacto directo y profundo en la política de Argentina e Italia.

En la década de 1970, el empresario de extrema derecha Licio Gelli asumió el liderazgo de la P2. Bajo su mando, la logia abandonó por completo los propósitos filosóficos o morales de la masonería y se transformó en una estructura de poder político ilegal y anticomunista.

La expulsión definitiva: Al descubrir que Gelli utilizaba la organización para realizar espionaje, desestabilizar gobiernos y tejer redes de corrupción, el Gran Oriente de Italia le revocó la carta constitucional y expulsó a la P2 en 1976. A partir de ese momento, pasó a ser considerada una organización pseudomasónica, clandestina e ilegal. En 1982, el gobierno italiano la disolvió formalmente por ley.

El impacto de la P2 en la Argentina

Licio Gelli construyó un puente de enorme influencia con el poder político en Argentina durante los años 70. Cuando la policía italiana allanó las propiedades de Gelli en 1981, se descubrió una lista de casi mil miembros de la P2 en todo el mundo, la cual contenía nombres clave de la historia argentina moderna como José López Rega, el poderoso ministro de Bienestar Social y creador de la organización paramilitar Triple A; Emilio Eduardo Massera, integrante de la Junta Militar de la última dictadura.

De hecho, el propio Gelli fue condecorado en su momento con la Orden del General San Martín.

Juan Domingo Perón condecora con la Orden del Libertador a Licio Gelli, gran maestre de la Logia Propaganda Due, en 1973 (Archivo General de la Nación)

Debido a crímenes como el desfalco del Banco Ambrosiano o la masacre terrorista de Bolonia en Italia, la P2 es recordada hoy como el ejemplo histórico más famoso de «masonería desviada» o mafiosa, totalmente contraria a las reglas de las grandes logias regulares del mundo.