- 06/07/2025
La historia de amor de un multimillonario y su famosa esposa
Ambicioso como pocos, visionario consumado y dueño de una autodisciplina de hierro, Jeffrey Preston Bezos no sólo convirtió a Amazon en una de las compañías líderes. Nadie había conseguido llegar a las 12 cifras hasta que Bezos hizo añicos la barrera. Ha invertido en diversos campos (desde Google y Twitter hasta un laboratorio que busca alargar la vida de las personas), adquirió el diario Washington Post y fundó Blue Origin, una empresa que pretende vender viajes al espacio.
A los 61 años este hombre nacido el 12 de enero de 1964 en Albuquerque, Nuevo México, hijo de Jacklyn Gise y Ted Jorgensen ha realizado una larga carrera. Su madre sólo tenía 17 años cuando dio a luz y estaba en el secundario. Su relación adolescente con Jorgensen no duró y, al año siguiente, conoció a un joven inmigrante cubano llamado Miguel Bezos. Se enamoraron, se casaron cuando Jeff era un niño de cuatro años y, desde entonces, él utiliza ese apellido.

Graduado en la Universidad de Princeton, en New Jersey, con un título en Ciencias e Ingeniería Electrónica, recién salido de la facultad, trabajó un par de años en una empresa de telecomunicaciones, luego en una entidad bancaria y, algo aburrido, a los 26 años soñó con crear su propio emprendimiento. Un puesto en una compañía de inversiones que ocupó entre 1990 y 1992 hasta que con la naciente internet creó Amazon una empresa que comenzó vendiendo libros y hoy es la mayor e-commerce del mundo y transformó a Bezos en el flamante gurú de los negocios. Tardó un año en desarrollarla. Dice la leyenda que la fue ideando durante un viaje entre New Jersey y Seattle, donde acabaría fundándola, un 5 de julio de 1994.







Detalles de la fastuosa boda de un multimillonario
Pocas veces una boda tuvo tanta repercusión mediática. Desde el lugar elegido (Venecia), los 250 invitados entre los que estaban famosos y multimillonarios hasta los detalles de los tres días que duró la ceremonia, todo fue cubierto por publicaciones de todo el mundo.
La maison que eligió Sánchez fue Dolce & Gabbana, que confeccionó esta pieza en el taller de Milán, Italia, donde la flamante novia fue a hacerse las pruebas. El diseño, de corte de sirena, incluyó encaje italiano y un cuello alto con aplicaciones manuales, al que se sumó un velo de tul y encaje que colocaron sobre la cabeza de Sánchez como una corona. Ese traje comenzó a planearse un año y medio antes de la gran fiesta, durante una cena en lo del diseñador Domenico Dolce (socio de Stefano Gabbana) en Nueva York. A ambos los recién casados los habían conocido en Portofino, Italia, porque tenían sus yates anclados allí.
El vestido estuvo inspirado en uno que Sophia Loren usó para casarse con Cary Grant en la película Houseboat de 1958. Asimismo, la novia usó unos aros Dolce & Gabbana Alta Gioielleria Miracolo, con cuatro diamantes tallados en una sola piedra e incrustaciones de oro blanco que -según relata la nota- llegaron en un camión blindado para la sesión de fotos que se hizo antes del gran día.
La gala de tres días, cuyo costo se estima en unos US$50 millones, culminó el sábado pasado por la noche con la fiesta de clausura en un antiguo astillero medieval, donde actuaron Lady Gaga y Elton John.
La ceremonia se llevó a cabo en la isla de San Giorgio, frente al Palacio Ducal, y las celebraciones incluyeron la Scuola Grande della Misericordia, un edificio renacentista, y posiblemente una pagoda en la playa del Lido.
Se utilizaron 30 taxis acuáticos para trasladar a los invitados entre los hoteles de lujo y los lugares de la ceremonia, además de cuatro yates. Se anticipó la llegada de unos 90 aviones privados al aeropuerto de Venecia durante los tres días de celebración.

Los hoteles de lujo de Venecia, como The Aman y el Hotel Cipriani, tuvieron una gran demanda, con habitaciones que superan los 2000 y 2500 euros por noche, respectivamente.
La decoración floral fue muy costosa, con un gasto de US$ 1,6 millones solo en rosas de seis colores diferentes. Los centros de mesa estaban adornados con flores silvestres y limones, en consonancia con la estética mediterránea.
La comida tuvo un enfoque en sabores mediterráneos, con influencia de la región de Campania en el sur de Italia. Los novios pidieron a sus invitados que no llevaran regalos y, en cambio, les invitaron a donar a tres organizaciones venecianas: UNESCO Venice, CORILA y Venice International University.
Mientras las celebridades se codeaban en los aislados salones del este de la ciudad, no muy lejos activistas protestaban porque consideran que Venecia está envuelta en papel de regalo para forasteros ultrarricos. “No Space for Bezos” [“no hay lugar para Bezos”, en inglés], que intentaron aguar la fiesta. Con ese fin, colgaron pasacalles contra el magnate en el emblemático puente de Rialto y desplegaron una enorme lona en la céntrica plaza de San Marcos para exigir que pague más impuestos.
Mientras que algunos residentes y activistas ven la extravagancia de Bezos como un símbolo de desigualdad y arrogancia, las empresas de Venecia y las autoridades de la ciudad acogieron con satisfacción el evento y alegaron que implicó un gran impulso para la economía local.
Bezos, de 61 años, y Sánchez, de 55, intercambiaron los anillos el viernes por la noche en la pequeña isla de San Giorgio, al otro lado de la Plaza de San Marcos, acompañados por las canciones de Matteo Bocelli, hijo del tenor italiano Andrea Bocelli.
Sin embargo, el enlace no tiene estatus legal bajo la ley italiana. Especialistas –según la agencia Reuters-, sugirieron que la pareja puede haberse casado ya legalmente en Estados Unidos, para evitar así la burocracia asociada a un matrimonio en otro país.
Bezos es hoy el número cuatro en la lista mundial de multimillonarios de Forbes, lució esmoquin negro y moño sobre camisa blanca.
Bill Gates, Leonardo DiCaprio, Orlando Bloom, Tom Brady, la reina Rania de Jordania, Oprah Winfrey, Kris Jenner y Kim y Khloe Kardashian, así como Ivanka Trump y Jared Kushner se encontraban entre los 200 a 250 invitados.
Bezos donó 3 millones de euros (US$3,51 millones) a instituciones locales.











