- 21/09/2025
Japón rompe récord de longevidad

Las razones por las que casi 100.000 habitantes son centenarios y, paradójicamente, disminuye dramáticamente la población
En tiempos de la Inteligencia artificial, nada asombra. O todo es asombroso. Pero esto no tiene que ver con ese tipo de tecnologías. Japón alcanzó una cifra histórica con 99.763 personas de 100 años o más, según datos oficiales del Ministerio de Salud. El 88 % son mujeres, destacando el caso de Shigeko Kagawa, de 114 años, aún activa y dedicada a la caligrafía.
Este fenómeno, celebrado en el marco del Día del Respeto a los Mayores, refleja avances médicos pero también deja al descubierto una profunda crisis demográfica.
La población japonesa se redujo en más de 900.000 personas en 2024, mientras aumentan los costos sociales y médicos.
El primer ministro Shigeru Ishiba calificó la situación como una “emergencia silenciosa” y anunció medidas para fomentar la natalidad.
Lo concreto es que Japón tiene ahora más de 80 centenarios por cada 100.000 habitantes, una cifra que sigue creciendo año tras año.
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Pero la longevidad de la población no es igual en todo el territorio. La mayor concentración de longevos se encuentra en la prefectura de Okinawa, una de las «Zonas Azules» del mundo, donde la gente vive vidas largas y saludables debido a su dieta tradicional, su estilo de vida activo, el fuerte sentido de comunidad y propósito vital (ikigai) y la práctica del ikigai. Un ejemplo específico es el pueblo de Ogimi en Okinawa, que tiene la mayor población de centenarios del mundo.
Los habitantes de Okinawa son conocidos por superar los 100 años de edad con buena salud, y los investigadores han identificado varias razones clave:
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Okinawa es una isla del sur de Japón, famosa por poseer habitantes longevos de más de 90 años y muchos que, además, superan los 100. Lo curioso es que tienen la posibilidad de vivir sin mayores problemas de salud gracias a una dieta equilibrada y una serie de hábitos que podrías imitar si es que querés llegar a la vejez saludable.
En primer lugar, es preciso aclarar que aquella porción de tierra pertenece a las denominadas “Zonas Azules”, concepto que creó el escritor estadounidense y colaborador de National Geographic, Dan Buettner, quien durante un largo periodo de tiempo se dedicó a viajar por el mundo para entender por qué en ciertas regiones las personas vivían más que el promedio. Esto lo llevó a escribir un libro y una posterior serie de charlas para promocionar las costumbres de las cinco ciudades comprometidas: La Península de Nicoya, en Costa Rica; Isla de Icaria, en Grecia; Loma Linda, en California; Barbagia, en Cerdeña, Italia; y Okinawa, en Japón.
¿Por qué Okinawa es una Zona Azul?
Los habitantes de Okinawa son conocidos por superar los 100 años de edad con buena salud, y los investigadores han identificado varias razones clave:
- Dieta saludable:
Se basa en alimentos vegetales locales, como frutas, verduras y batatas (camote), con un consumo moderado de pescado, carne y arroz.
- Estilo de vida activo:
Las actividades cotidianas, como la jardinería, promueven la movilidad y la flexibilidad hasta edades avanzadas.
- Ikigai:
Un propósito de vida que da a las personas una razón para levantarse cada mañana, lo que se asocia con una menor mortalidad y mejores resultados cardiovasculares.
- Redes de apoyo social (moai):
Fuertes vínculos sociales y redes de apoyo que proporcionan armonía, tranquilidad y una red de seguridad para los residentes, especialmente los de mayor edad.
- Mentalidad saludable:
Un enfoque en la autoaceptación y en vivir el momento.
El secreto de la dieta de Okinawa para ser longevo
El promedio de vida de las personas de Okinawa es único, en particular por superar a la media del resto de Japón. Se los considera a sus habitantes como uno de los grupos etarios de mayor edad en el mundo y que gozan de buena salud. A pesar de los achaques del paso del tiempo, suelen hacer ejercicio diariamente, algo que cumplen a raja tabla y que se convirtió en uno de sus bastiones más importantes.
Sin embargo, hay un elemento clave: la alimentación que favorece el desarrollo y el funcionamiento de su organismo de manera adecuada. Es que, ya que sin ello, no podrá realizar el resto de las actividades propuestas. Desde el ejercicio hasta el trabajo.
Originalmente, la dieta de esta isla se basó en ser baja en grasa y calorías, y alta en carbohidratos. Esto incluye a verduras y productos derivados de la soja. Asimismo, en menor medida y escasamente, suman carne vacuna, de cerdo, pollo y pescado.

Según el sitio de salud estadounidense Healthline, en los últimos años la producción de alimentos procesados y su expansión en diferentes partes de ese país provocó un cambio en la rutina de los isleños. Por este motivo, adoptaron otros insumos ricos en grasas y proteínas. No obstante, todavía no abandonaron su dieta tradicional.
En tanto, los okinawenses respetan el tipo de medicina china, la cual entiende que las hierbas y especias también sirven para aliviar cualquier tipo de afección. Ese transformó en parte del menú cotidiano.
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La dieta Okinawa es baja en grasas, calorías y se basa en el consumo de alimentos derivados de las legumbres, el tofu y la sojaImagen de Freepik
En Occidente se modificó parte de esta dieta y mezclaron otros ingredientes y formas de llevarla a cabo, lo que confundió a sus comensales y les hizo creer que podría ser buena y eficaz para reducir el peso. Lo cierto es que los expertos demostraron que esto puede variar, a pesar de que en Okinawa tienen una nómina alimenticia rica en nutrientes, el organismo de cada persona puede variar.
“Los habitantes de Okinawa consumían menos calorías, menos azúcar, más legumbres, menos carne y aves, menos huevos, menos arroz y más batatas que los japoneses, lo que se creía que favorecía su longevidad”.
A diferencia de Japón continental, la prefectura de Okinawa tiene una temperatura media alta y un clima relativamente poco claro con respecto a las cuatro estaciones, por lo que se pueden encontrar muchos alimentos subtropicales, mientras que para los alimentos para climas fríos son difíciles de cultivar y obtener. El clima de Naha, la capital de la prefectura, es similar al de Hong Kong (cocina cantonesa), Taipei y Hanoi.
Las verduras que se utilizan son distintas a las del continente y, aparte de las setas shiitake secas, que son las que más se consumen en Japón, también se utilizan los hongos con moderación.
Aunque pertenece a la zona subtropical, las especias (pak choi, leche de coco, cuerno de pulpo, hierba limón) no se utilizan mucho y los condimentos tradicionales entran en la categoría de la cocina japonesa, con un amplio uso de la sal, el miso, escamas de bonito (katsuobushi) y el kombu. Sin embargo, hay una gran diferencia con la península; el uso frecuente de caldo de cerdo, aunque en la península también hay un plato llamado sopa de cerdo o sopa satsuma.

Okinawa también conoció la “comida chatarra”
Okinawa fue administrado por los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, durante este tiempo se popularizaron varias comidas enlatadas. Las tiendas estadounidenses de hamburguesas americana entraron a Okinawa antes que al resto de Japón. Fue en este periodo que la población de Okinawa se familiarizó con la cultura de comida «americanizada». Esta gastronomía ha evolucionado en tiempos modernos, especialmente debido a la presencia militar estadounidense en Okinawa desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Además de vegetales y frutas, las influencias del sur y sureste de Asia son evidentes en el uso de hierbas y especias en la gastronomía de Okinawa, tales como cúrcuma, que se usa en Okinawa más a menudo que en Japón, pero menos frecuentemente que otras cocinas de islas tropicales. Los condimentos de la cocina de Okinawa consisten principalmente en sal, miso, escamas de bonito (katsuobushi) o kombu. Comparado con las dietas del resto de Japón, en Okinawa los platillos no utilizan muchas clases de setas.
Otra característica de la cocina de Okinawa es su dependencia de la carne. Las fuentes de proteína principales de esta cocina vienen del ganado, específicamente cerdos. El budismo está menos extendido en Okinawa, y las islas fueron menos influenciadas por las prácticas de no comer carne del Shogunato Tokugawa. Okinawa ha tenido la cultura de utilizar ganado desde el Periodo Edo. Un refrán de Okinawan afirma que la cocina «empieza con cerdo y termina con cerdo» y «todas las partes de un cerdo puede ser comida excepto sus pezuñas y su llanto.»

A pesar de estar rodeado por el mar, los habitantes de Okinawa comen relativamente pocos mariscos a comparación de otras culturas marítimas. Los peces y otros productos del mar eran tradicionalmente difíciles de preservar en las altas temperaturas de las islas de Okinawa. Además, las islas están rodeadas por relativamente pocas especies de peces. Las preparaciones primarias de pescados son en salmuera (shio-zuke), secado, asado, cocinados en salsa de soja (nitsuke), y como kamaboko, un producto procesado de marisco típicamente hecho a base de pez blanco. En Okinawa se sirve sashimi, pero está limitado por la incapacidad para retener frescura debido a las altas temperaturas en las islas. A diferencia de las islas principales de Japón, no es parte de una comida completa.
La comida básica de Okinawa tradicionalmente son las patatas, como batata o raíces de taro, pero al sustituirse con harina de trigo o arroz, los habitantes desarrollaron platillos originales como taco rice, etc.
Después de la ocupación, todavía tienen una cultura alimentaria originale, y los platillos «americanizados» son comunes en sus dietas. Sin embargo, En Okinawa las personas no consumen muchos lácteos, como leche y queso. El pan no es una comida básica.

