- 08/06/2025
Final feliz

POR GUSTAVO RUCKSCHLOSS
El pequeño gatito salió corriendo desde un jardín, como asustado, atravesó la vereda y siguió cruzando la calle como si todo fuera una misma pista para su disparada.
Vi los hechos tal como sucedían y lamenté que el pequeño minino fuera a terminar bajo las ruedas de cualquier vehículo. Yo seguía de largo mi caminata cuando sentí el ruido de una frenada. Menos mal, me dije, lo vieron al pequeño y frenaron. Casi al mismo tiempo, llegaron los ruidos característicos de un choque. Efectivamente, al frenar para para salvar al michifuz, no pudo evitar que el auto que venía atrás, lo chocara por más que frenara. Al pararse todo, los conductores bajaron para ver lo ocurrido; del primer auto bajó una nena que corrió hacia el gato y lo mimoseó un ratito. No sé cómo terminó la historia porque seguí mi camino, para que no me chocaran a mí. Me fui con aquella imagen de la nena mimando al pequeño gatito. Impagable. Espero que los contratiempos del choque hayan sido menores y subsanables. En definitiva, serían el precio por ver feliz y contenta a una nena…y a un veterano curioso.
