• 19 noviembre, 2022

El dólar, la figurita más difícil

El dólar, la figurita más difícil

Por Marcelo Delgado

Economista

La figurita de Messi tal vez sea la más buscada en los álbumes del mundial. Si Argentina llega a la cima, podríamos pensar en que el billete de $5.000 o $10.000 lleve su figura.
Sin embargo, por estos días, la figurita más difícil, en la Argentina, es la de George Washington. Las tasas de interés van por las nubes, sin embargo, la demanda de pesos cae, y los argentinos preferimos los dólares. Esta semana, se conoció el índice de inflación de octubre, que alcanzó el 6,3%, y más del 88% acumulado al año, y fue suficiente, para que nuevamente se revitalice demanda del billete verde. El mundo, preocupado por la pérdida de valor de sus monedas, busca oros resguardos, y se desprende de los dólares y euros, y nosotros, seguimos al billete del Tío Sam, como nadie.
Esta semana, al viceministro de Economía, Gabriel Rubistein, se le escapó que hace falta una devaluación, pero “bien hecha”. Solo la frase genera escalofríos. El Rodrigazo de 1975, y las que vinieron después, parece no haber enseñado nada. El Banco Central, silenciosamente, va devaluando el oficial, que ya está cerca de los $170, y para algunos sectores, como el turismo, o la soja, los valores diferenciados, son lo más parecido a una devaluación.

Así las cosas, al ajuste fiscal le debemos sumar una devaluación moderada, controlada y administrada. El riesgo es que “el mercado” no le crea a Massa. La renovación e incremento del Swap con China, ayuda, pero no alcanza. Un nuevo aporte del Fondo, podría ser una alternativa de gran impacto, aunque debe sortear todas las posturas ideológicas y políticas, que jaquean el Congreso.
A la incertidumbre financiera, se le suman las desavenencias de la coalición de Gobierno. El presidente, tiene marca personal del espacio que lo llevó al sillón de Rivadavia, pero se diferencia e insiste con un “plan” propio. El Ministro de Economía, se muestra alineado, pero con gran autonomía en el área de su jurisdicción. Es un equilibrista entre Cristina y Alberto, pero con sello propio, que procura ir a una frecuencia, por encima de esa grieta.

Entonces, frente a esta situación, buscamos respuestas en la oposición. Parece que la interna de Cambiemos, se lleva gran parte de la agenda opositora. Café, para limar asperezas, las águilas con Patricia y las palomas con Horacio, no logran articular una propuesta de alternativa, para controlar la inflación, el tipo de cambio y volver a crecer.
Entonces, Milei, Espert, Del Caño en otro extremo, crecen a raíz de los vacíos de propuestas en las alternativas de gobierno.
Así las cosas, la incertidumbre política y financiera, estimulan a los actores económicos y sociales, a cubrirse. El que se quema con pesos, ve un dólar y lo adora. Será posible tener soberanía monetaria, o el Tío Sam, será nuestro histórico “patrón monetario”.