• 05/10/2025

Extrañas culturas

Extrañas culturas

Seguramente si alguien viene a la Argentina desde un país remoto se asombrará de algunas de nuestras costumbres. Quizás tanto como nosotros nos asombramos de algunas extrañas cuestiones culturales o religiosas de lejanas tribus o naciones.

La mano impura

Comer con la mano derecha es una costumbre arraigada en muchas culturas, especialmente en países de Asia del Sur, como India, donde la mano izquierda se considera impura y es la que se utiliza para la higiene personal. Es una práctica tradicional para tomar los alimentos y evitar el uso de cubiertos, conectando a la persona con la comida de una manera más directa y, en algunos casos, espiritual. 

Mujeres jirafa

Las conocidas como mujeres jirafa forman parte de la tribu Kayan, en Birmania. Actualmente se compone de unos 7.000 miembros. Desde los cinco años de edad las mujeres llevan un adorno de latón que rodea su cuello. A medida que pasa el tiempo se van añadiendo más anillos que presionan la clavícula hacia abajo y hacen que parezca que tienen el cuello más largo. El Gobierno de Birmania ha puesto en marcha varios programas para acabar con esta costumbre, pero es un negocio muy rentable ya que los turistas pagan dinero por ver a las mujeres jirafa.

Ataúdes colgantes

Los ataúdes colgantes son una de las tradiciones más extrañas del mundo, y se pueden encontrar en zonas rurales de Indonesia, China y Filipinas. Se cuelgan en acantilados y montañas para evitar que las bestias fueran capturadas por bestias y bendecir eternamente el alma de los fallecidos. Además, los Bo veían que los acantilados eran una escalera al cielo, así que colocando los ataúdes en lo alto los difuntos estaban más cerca de su destino para la vida eterna.

Pies vendados

La práctica de los pies vendados que se ha venido aplicando desde hace siglos en China es muy dolorosa, y millones de niñas y mujeres han sufrido la desfiguración de sus pies. Se creía que los pies de «loto dorado», que se lograban quebrando los dedos y los arcos de las más pequeñas atándolos a la planta de los pies con una tela, eran necesarios para que éstas consiguieran una vida mejor a través del matrimonio.

Para conseguir la deformidad y que los pies tuvieran forma de loto, se vendaban los dedos más pequeños de los pies hasta que quedaran bajo la planta, formando un arco. Quedaban aplastados y se acercaba el talón a los dedos.

Comer con las manos

En diversas culturas, la comida que se come con las manos, como los tacos o las hamburguesas, es común, y se conoce como «finger food». En algunas culturas como la de Marruecos, se usa el pulgar, el índice y el corazón para formar una pinza y tomar la comida. 

En Nepal, al comer un platillo como el Dalbat, la mano se puede usar en forma de puño, como una cuchara, para tomar la comida. 

Para las personas zurdas que viajan o se encuentran en culturas donde comer con la mano derecha es la norma, puede ser incómodo, pero se recomienda adaptarse para evitar molestar a los anfitriones. 

En algunas culturas es común mantener ambas manos sobre la mesa, aunque en ambientes informales se pueda ver una mano en el regazo. 

Cenizas de los fallecidos

Si hay una costumbre que realmente llama la atención es la de la tribu Yanomami, que vive en la Amazonia de Venezuela y Brasil. Los miembros comen las cenizas de sus muertos para salvar su alma. Creen que la energía vital de los difuntos reside en sus huesos, así que ingiriendo sus cenizas consiguen reintegrarlos en el grupo familiar. Viven completamente aislados del mundo exterior, en aldeas de entre 40 y 50 personas.

Kanamara Matsuri o el festival del pene

Se trata de un festival sintoísta en honor a la fertilidad celebrado anualmente cada primavera en Kawasaki (Japón). Las fechas exactas varían, aunque la celebración principal tiene lugar siempre el primer domingo del mes de abril. El tema principal del evento es la veneración al pene, el cual se encuentra omnipresente durante todo el festival en forma de ilustraciones, dulces, decoraciones, vegetales esculpidos e incluso en un mikoshi, una capilla portátil del sintoísmo, a modo de paso de procesión por poner un ejemplo, pero con todo el respeto del mundo.

Las mujeres surma

La dilatación labial juega un papel muy importante en la sociedad surma, ya que creen que el tamaño del disco está directamente relacionado con la fertilidad de la mujer. Cuanto mayor sea el plato de la joven más fértil será, y por tanto mayor será la dote el día de su matrimonio.

Cuando las jóvenes entran en edad de casarse, se les hace un agujero de unos dos centímetros que se irá agrandando poco a poco a medida que va sanando la herida. Los platos alcanzan tamaños de entre ocho y veinte centímetros de diámetro, aunque se ha llegado a encontrar un plato de hasta sesenta centímetros de diámetro. La escarificación es una técnica de modificación corporal muy extendida en el continente africano, y son consideradas como símbolo de fortaleza y de belleza. Las escarificaciones se consiguen realizando pequeñas incisiones de manera controlada en la piel e infectando las heridas para conseguir un mayor relieve en las cicatrices resultantes. Las mujeres surma utilizan esta técnica con fines principalmente decorativos en varias partes de su cuerpo. Las más llamativas son las que se llevan en la zona del pecho y en la cara.

Nunca con los pies para adelante

En Asia, en países como Camboya, Tailandia, Myanmar y Laos la costumbre de sentarse en el piso nos ha dejado más de un hueso endurecido. Pero además la restricción de poner las plantas de los pies hacia adelante le suma complejidad e incomodidad a la cuestión de sentarse. Para los budistas la cabeza es sagrada, no así las plantas de los pies que son todo lo contrario y por eso no deben ponerse frente a otro ni tocarse en público y ¡menos en un santuario budista!

Festival de los Bebés Llorones

El Festival Naki Sumo (o Sumo del Bebé Llorón) es una tradición japonesa centenaria donde los luchadores de sumo intentan hacer llorar a bebés para desearles buena salud y crecimiento rápido, basados en el proverbio «el bebé que llora crece más rápido». Los niños que lloran primero o más fuerte son declarados ganadores, y la tradición incluye rituales para invocar la buena suerte y alejar los malos espíritus.  Se sostiene a bebés de entre 6 y 18 meses en brazos de luchadores de sumo en un cuadrilátero de sumo (dohyō). Los luchadores hacen muecas, cantan o agitan a los bebés para hacerlos llorar. Gana el primer bebé que llora. Si lloran a la vez, gana el que llore más fuerte.

Lanzamiento del Queso (Cheese Rolling) (Inglaterra) 

El «Cheese Rolling» es una competición tradicional y peligrosa que se celebra en Cooper’s Hill, en Gloucestershire, Inglaterra, el último lunes de mayo. Consiste en lanzar una rueda de queso Double Gloucester cuesta abajo por una pendiente muy empinada, y los participantes se lanzan tras él con el objetivo de ser el primero en cruzar la meta y ganar el queso. El evento es conocido por su alto riesgo de lesiones, como fracturas y conmociones cerebrales, debido a la velocidad del queso y la inclinación de la colina. 

Ritual de iniciación con hormigas bala

Los Sateré-Mawé habitan la región media del río Amazonas, en dos Tierras Indígenas. Una en el estado de Amazonas: y la otra en la divisa de éste con el río Pará. La tribu indígena Sateré-Mawé, lleva a cabo un ritual cuanto menos llamativo: lo que tiene que hacer un joven para convertirse en hombre. Resulta doloroso y consiste en que un niño debe resistir ser picado no por una, sino por una multitud de «hormigas bala» (Paponera clavata). La hormiga bala ocupa el puesto número uno en el Índice Schmidt de Dolor por Picaduras, escala creada por Justin Schmidt que mide el dolor provocado por diferentes picaduras. Algunos afirman que el dolor de la picadura de una hormiga bala es tan profundo como el que se experimenta al recibir un verdadero balazo.

Prohibición para los recién casados

La tribu Tidong de Borneo (Malasia e Indonesia) prohíbe a los recién casados salir de su habitación durante los tres días siguientes a la boda, vigilándolos y restringiéndoles comida y agua para evitar que vayan al baño. Esta práctica, que se cree que les otorga un matrimonio feliz y duradero, también busca proteger la pureza del vínculo conyugal y asegurar que la pareja no sufra mala suerte o infidelidad.