• 17/08/2025

En la búsqueda

En la búsqueda

POR GUSTAVO RUCKSCHLOSS

Caminaba y, al bajar de la vereda para cruzar, me encontré, en el piso, algo que brillaba con la luz del sol. Instintivamente, y por curioso que soy, lo levanté para ver de qué se trataba.  Vi que era o había sido, una cruz, pequeña. La llevé en mi mano y en casa la limpié, la cepillé bien y lavé con cuanto desinfectante pude; y vi que era una pequeña cruz que parecía de plata y que tenía doblada la pierna más larga-  No sé si se debía a que la pisaron o que por algún motivo la doblaron intencionalmente. En la parte superior tiene un pequeño agujero denotando que fue hecha para ser colgada.  En esa rama superior y más corta de la cruz, tiene enrollado un hilo del mismo metal, hasta llegar al encuentro.

Como es de suponer, me puse a averiguar más sobre el tema y vi que hay infinidad de tipos y modelos de cruces. Fui descubriendo que existen cruces en todos los temas, para todos los gustos y creencias, no solo cristianas, y con infinidad de significados.  Desde emblemas de instituciones como la Cruz Roja que, en todo el mundo es sinónimo de auxilio vital, hasta la cruz de Satán que, evidentemente, está en el otro extremo, que no sé si estará emparentada con la esvástica de los nazis pero que suena parecidamente maligna-

Aquellos que en nombre de su religión llevaron la suya en las cruzadas tenían la propia, que no era la papal, aunque se decían obedientes de un mismo dios.  Supe de otras que les llaman Latinas, griegas, egipcias, de Malta, varias ortodoxas, de San Andrés, etc., etc.  Cada cual con su característica. Muchas se esgrimen contra el mal como símbolo de protección o sirven para bautizar el futuro de muchos. Para el mundo occidental y más o menos cristiano, es sinónimo de lo bueno y es impensable un destino diferente para una cruz, sea la que sea; aunque como dijimos antes, hay quienes la levantan como propia para fines non sanctos.  Algo que tienen en común es que todos creen tener la exclusividad de su propio interés y casi, ignoran y detestan a las demás.

No llegué a ninguna conclusión ni pude saber si tiene algún significado especial o a que intención responde; entonces debo seguir averiguando. Hoy, también tendré que preguntar en los negocios de baratijas chinas porque tal vez estoy tras una chafalonía comercial, aunque yo prefiero seguir creyendo que es tan misteriosa y con tanta historia como el Santo Grial.  Por lo pronto, me salvó de que me pisara un auto cuando me agaché para levantarla en el medio de la calle.  Dios dirá.