• 21/12/2025

El increíble Esteban Bullrich

El increíble Esteban Bullrich

Afectado de ELA, sólo puede mover los ojos, pero reveló que quiere presentarse «como candidato a presidente en 2027»

Sin dudas es un hombre muy especial. A pesar de permanecer absolutamente postrado, que sólo puede comunicarse con el movimiento de sus ojos, anunció su intención de ser presidente y habla del país y su futuro planteando su visión sobre la situación política del país

Fue hace algunas semanas cuando el exsenador Esteban Bullrich manifestó su decisión de competir por la Presidencia en 2027. “Creo que, aunque pierda, puedo unir a los argentinos; esa es mi misión”, sostuvo. Y agregó una definición sobre el presente político: “La Argentina no necesita héroes de bronce”.

El exministro de Educación, que hace años fue diagnosticado con esclerosis lateral amiatrófica (ELA), recordó que, cuando dejó su banca en el Senado, renunció “a los honores pero no a la lucha”. Y señaló que ese compromiso continúa orientado a “dejar un mejor país” para sus hijos. Bajo ese propósito, expresó: “Me quiero presentar como candidato a presidente en 2027″.

Esteban publicó esta foto con la siguiente explicación: “Anoche tuve el enorme placer de conocer a Lionel Scaloni, qué ejemplo!! Cada declaración o aparición pública es una cátedra de humildad, sencillez y trabajo en equipo. Y es campeón del mundo, es decir, es exitoso. Cuánto puede aprender de él nuestra dirigencia política atiborrada de prepotencia, hipocresía y declaraciones exuberantes.
Gracias Sr. Scaloni por las enormes alegrías, pero sobre todo por las lecciones de hombre de bien que nos brinda regularmente”.

Bullrich aclaró que la decisión final no depende solo de su voluntad, sino del consenso familiar. “Obvio que María Eugenia [Sequeiros] y mis hijos tienen la última palabra, pero yo me quiero presentar”, sostuvo.

El ex legislador explicó que su capacidad física no altera el sentido de su candidatura. “Hace tiempo que sólo puedo mover mis ojos y los ojos son la puerta del alma. Por eso, la campaña sería mi alma hablándole al alma de los argentinos«, señaló. Añadió que “cuando uno siente tanto que encontró su misión, no le puede escapar”.

«Y un día, volví a los dos metros dos (con ayuda)«, sostuvo Bullrich para graficar la foto en la que se lo ve erguido gracias a un dispositivo que lo mantiene en pie.

El exsenador reveló: “No sé cuánto tiempo me queda, pero sí sé qué tengo que hacer con él: amar, servir, reconciliar y sembrar esperanza. Ese es mi liderazgo, ese es mi camino, esa es mi fe”.

Esteban Bullrich analizó la coyuntura política y los tipos de liderazgo

Consultado por la actualidad, Bullrich afirmó que observa con preocupación tanto el panorama global como el nacional. En esa evaluación retomó un fragmento de su libro próximo a editarse «Liderazgo Espiritual«: “La Argentina no necesita héroes de bronce, líderes infalibles ni iluminados que prometan salvaciones instantáneas. La Argentina necesita almas grandes, hombres y mujeres que acepten la humildad como cimiento, el diálogo como método, la verdad como disciplina, la cercanía como estilo, la compasión como fuerza política y la reconciliación como horizonte”.

Esteban Bullrich compartió con sus seguidores un momento lleno de emoción y orgullo: Luz, su hija mayor, se graduó como maestra de nivel inicial con el mejor puntaje de su clase. Luz Bullrich finalizó su carrera en diciembre de 2023, pero fue el miércoles 16 de octubre de 2024 cuando recibió oficialmente su título, acompañado de un reconocimiento especial por su desempeño académico. Ese día fue tomada esta foto en la que aparece también su esposa María Eugenia Sequeiros y Luz.

 

En otro pasaje del texto, que volvió a citar, se afirma: “Nuestro país tiene heridas antiguas que no se cierran con discursos ni con decretos, se cierran con almas que se entregan, con corazones que perdonan, con espíritus que dialogan, con líderes que sirven”. Y continúa: “Esa es la misión que siento para mí, la que siento para mis hijos, la que siento por cada argentino que cree que todavía es posible construir un país más justo, más fraterno y más humano”.

Esteban Bullrich diagnosticó la provincia de Buenos Aires

El exsenador presentó su libro anterior, «Una Nueva Buenos Aires, para renovar el pacto de unión nacional» (2021), escrito junto a Jorge Colina y Enrique Morad. Según detalló, el texto nació de las experiencias que dejó la campaña legislativa de 2017, cuando Bullrich buscó ingresar al Senado. “Cuando recorrí la provincia como candidato a senador, descubrí, con una claridad casi dolorosa, que Buenos Aires no era lo que muchos imaginaban desde lejos”, señaló.

Esteban Bullrich y su familia
 Fue en abril del 2021 que el por entonces senador de Juntos por el Cambio por la provincia de Buenos Aires, Esteban Bullrich, anunciaba que padecía Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad que provoca parálisis muscular progresiva, que comenzó con trastornos en el habla y que hoy ya afectó su movilidad. «La ELA es compleja pero cuidándose y respetando los tratamientos se pueden atenuar los síntomas. Como católico, creo que Dios nunca nos pone pruebas que no podamos superar. Él hace nuevas todas las cosas, confío en Él. No me voy a mover de donde estoy», había asegurado años atrás.

En ese proceso, identificó lo que definió como “un territorio partido en dos”. Describió “un conurbano donde la pobreza se volvió paisaje y un interior que siente que nadie lo escucha”.

Bullrich relató que en sus recorridas por la provincia observó “escuelas que sostenían con esfuerzo infinito lo que debería ser un derecho básico, familias que sobrevivían entre la incertidumbre y la esperanza de un futuro mejor y docentes que enseñaban “sin calefacción, sin luz y a veces sin piso firme”.

También mencionó zonas donde “el Estado sólo aparece bajo la forma de planes o de promesas” y hospitales que “hacían milagros con recursos mínimos”.

El ex senador se apoyó en su mujer ´para luchar contra el trastorno. En un programa televisivo recordó cómo recibió el diagnóstico de su enfermedad: «Fue en septiembre de 2020 en un show que habíamos armado en pandemia con los antiguos compañeros de gabinete del primer mandato de Mauricio en la ciudad. Se me patinó la lengua. En un momento me gastaron en el Zoom porque la idea era juntarnos virtualmente a tomar algo y no le di mucha importancia. A los pocos días me pasó de nuevo y ahí empecé a investigar. Unos meses después me confirmaban el diagnóstico».

 

Seguridad, desigualdad y falta de oportunidades

El exsenador remarcó que la inseguridad fue otro de los elementos que encontró de manera reiterada, no como estadística sino como vivencia cotidiana. Recordó que “la frontera entre la vida y la muerte podía estar en una esquina”, según los testimonios recogidos en el conurbano, donde escuchó relatos sobre “jóvenes atrapados en un sistema que no ofrece horizontes” y “pandillas que ocupan el lugar que el Estado abandonó”. A esto sumó la presencia de “adicciones que arrasan familias enteras”.

En el interior bonaerense, describió un cuadro distinto pero igualmente desafiante. Allí dijo haber visto “pueblos que habían perdido trenes, fábricas, oportunidades”, donde la soledad adopta el carácter de una inseguridad silenciosa.

Esteban Bullrich utiliza un sistema de comunicación asistida por tecnología para poder expresarse a pesar de su condición de esclerosis lateral amiotrófica (ELA). El sistema utiliza un dispositivo que sigue el movimiento de sus ojos para seleccionar letras y palabras en una pantalla, lo que le permite comunicarse de manera efectiva. Este tipo de tecnología se conoce como «sistema de comunicación por seguimiento de ojos» o «eye-tracking». Permite a las personas con discapacidad motora grave, como la ELA, comunicarse de manera independiente y autónoma.

Bullrich también hizo referencia a las marcadas diferencias entre distritos. Explicó que “bastaba cruzar una ruta para pasar de un barrio con asfalto, cloacas y luces a otro sin agua potable, sin transporte y sin un horizonte más allá del día siguiente”. Esa brecha, afirmó, “no era solo económica, era existencial”, porque definía que muchos niños crecieran “sabiendo que su futuro estaba limitado por su geografía”.