- 22/06/2025
El caso de los huarpes cuyanos (Tercera parte)
DE PALABRAS EN JUICIOS Y PREJUICIOS EN TORNO A ANTROPONIMIA ABORÍGEN. De la pluma del Dr. César Quiroga Salcedo

POR AÍDA ELISA GONZÁLEZ
Y en no pocos casos, incluso entre personas ilustradas, se da el hecho de suponer que es una sinonimia utilizar el sustantivo masculino onomástico por nombre de una persona o por el día del cumpleaños o del aniversario de nacimiento.
Esta terminología trae notables confusiones no tan sólo entre las personas comunes sino entre los propios estudiosos que basan sus hipótesis, o que por alguna causa tocan o rozan tales asuntos, derivados de análisis históricos, etnográficos, antropológicos o arqueológicos, en los cuales de alguna manera se hace mención a estos asuntos. Y si tales falsas derivaciones se suceden al acotar estudios actuales o propios de la vertiente occidental, ¿qué no ha de suceder con las búsquedas científicas en ámbitos de culturas aborígenes americanas?
Es hacia esos puntos que queremos converger con algunas recomendaciones encaminadas a los analistas de las ciencias humanas de la América, como punto de partida desde y para nuestras propias inquisiciones onomásticas cuyanas. Algo hemos expuesto ya en el capítulo 3 de nuestra Onomástica cuyana pero conviene ser aquí algo más explícito respecto a la creencia generalizada de que los conquistadores barrieron con todos los nombres personales de los nativos. Algo así como si se hubiese concebido como acción de gobierno el borrar, aniquilar, quemar los registros de nombres propios aborígenes.
Es decir, lograr una ordenada extirpación antroponímica de los nativos para sustituirla por el nomenclador codificado del santoral cristiano o por el arrastre de la costumbre española peninsular. A esto queremos y debemos apuntar en este capítulo.
