• 29 octubre, 2022

Desinformación en salud: contagiosa y no transmisible

Desinformación en salud: contagiosa y no transmisible

Por Gustavo Alcalá. Médico cardiólogo

Mientras el acceso a la información digital en motores de búsqueda y plataformas de redes sociales ha sido positiva en general contra las enfermedades, la difusión de información médica inexacta es problemática. La pandemia de COVID 19 demostró lo peligrosa que pueden ser la desinformación y las noticias falsas para la salud de la población.

El área más atractiva

Los factores de riesgo para enfermedades no transmisibles (infartos cardíacos y cerebrales, diabetes y cánceres): tabaquismo, obesidad/sedentarismo, consumo de alcohol, sal y azúcares refinados, producen enfermedades devastadoras, generan discusión, reacciones airadas y viscerales. Su importancia económica las convierte en terreno fértil para la desinformación.

Como las empresas de noticias y algoritmos de redes sociales dirigen a los usuarios a contenidos que generen controversia y mantengan la atención (y las noticias falsas e información equivocada cumplen esos requisitos) existe un incentivo financiero perverso para mantener/impulsar datos que pueden generar daño a la salud.

Un estudio reciente reveló que casi 9 de cada 10 publicaciones en redes sociales sobre tabaquismo y drogas ilegales desinformaban. Por otra parte más de un tercio de los contenidos sobre dietas eran engañosos o errados y aproximadamente 40% de los relativos a cáncer e infartos cardíacos y cerebrales se caracterizaban por desinformación.

Algunas definiciones

Información equivocada: quienes la propagan no advierten que es errada y la comparten sin intención de causar daño.

Desinformación: datos falsos o incompletos manipulados a propósito con la intención de causar daño.

Noticias falsas: término genérico que se refiere a la transmisión de información falaz capitalizando la credibilidad de medios tradicionales de noticias, mimetizándose con ellos.

Tres responsabilidades claves

Autoridades nacionales, provinciales y municipales: su iniciativa es crucial para reunir y regular a los diversos actores, difundir información oportuna y científicamente comprobada además de articular la cooperación de empresas públicas y privadas.

Propietarios de medios de comunicación masivos y finalmente la tercera pata: la sociedad civil con responsabilidades colectivas e individuales.

El conocimiento médico se duplicaba en 1950 cada 50 años, en la actualidad cada 73 días. No todo es relevante para cada individuo.