• 09/11/2025

De palabras en historias populares de San Juan (Primera parte)

De palabras en historias populares de San Juan (Primera parte)

Escribe AIDA ELISA GONZALEZ

Un tranquilo muchacho de pueblo, Félix Quiroz, atravesaba diariamente de sur a norte medio San Juan con su carro cargado de arena y piedras para las construcciones, punta a punta de las Chimbas por la calle Las Tapias (hoy Salta, saliendo a la media noche de trinidad, desde la calle Correa (hoy Comandante Cabot) hasta las playas del rio, ida y vuelta. Alguna vez la fatalidad lo detuvo junto a la toma de un callejón (hoy Saavedra) a beber y a “haceraguas”, padeciendo una injusta confusión que le costó la vida. Perdida ya la existencia, el pueblo se la prolongó en honras al difunto, tras el pródigo deseo de recuperar la memoria de un joven trabajador y justo, caído sobre el flujo del agua inútilmente ensangrentada.

El aborto de un rencor ciego había producido tal suceso luctuoso. Dos  contratistas de un mismo  dueño, vecinos del ramo sobre el Canal Islas, pretendían mejores rindes de su parral con el agua propia, pero vislumbraban el robo de lo que en desierto es pan, vida, suerte y riqueza: el agua, es decir, todo. En el amanecer aún estrellado del 11 de febrero de 1941, Molina increpó a su competidor y pensando en un robo de agua le disparó un escopetazo que agujereó el vientre desnudo del carrerito de 20 años. Ni siquiera se cercioró de que el cuerpo baleado era el de Quiroz, y no el de su enemigo Giménez. Y no ha sido la única vez que por robos de agua caía en San Juan un cristiano en manos de la venganza. El carrerito fue primero recordado por los familiares, amigos y vecinos del lugar; después venerado por quienes recibieron favores desde el más allá.