• 17 diciembre, 2022

De palabras en apellidos.Clasificación (2da. Parte)

De palabras en apellidos.Clasificación (2da. Parte)

Por Aída Elisa González
Directora del Instituto de Investigaciones Lingüísticas y
Filológicas Manuel Alvar (INILFI) de la FFHA de la UNSJ.
Miembro de la Academia Argentina de Letras

De acuerdo a su origen pueden identificarse cinco categorías:

a- patronímicos.
b- toponímicos o solariegos.
c- gentilicios.
d- personales o descriptivos.
e- traducidos y transliterados.

c- Gentilicios: en otros casos, en vez de usar el nombre del lugar de procedencia se prefirió su gentilicio, es decir, el apelativo de los nacidos en él, gestándose así apellidos como Catalán, Navarro, Alemán, en el caso de nombres propios de provincias, regiones o ciudades importantes (Cataluña, Navarra, Roma, Córdoba, respectivamente).

d- Personales o descriptivos: otro tipo de apellido fue el personal o descriptivo, que procedía de un rasgo físico (Moreno, Blanco, Bello, Calvo, Crespo, Delgado, Seisdedos), de una característica de la personalidad (Bravo, Brioso, Valiente, Alegre ), de un oficio, cargo o profesión (Herrero, Peón, Sastre, Escribano, Guerrero, Montero, Alcalde ), de una situación familiar (Nieto, Primo, Sobrino ), de un estado religioso (Sacristán, Fraile, Abad, Sacerdote ) o de un status social (Rey, Príncipe, Duque, Conde).

En la categoría de los personales correspondería incluir a los apellidos tomados de nombres de animales, llamados zoonímicos, como Novillo, Cordero, Lobo, Gallo .
También caben aquí los procedentes de vegetales o fitonímicos, tales los casos de Trigo, Centeno, Sarmiento, Manzano, Granado, Nogales, etc.

Y los que provienen de minerales o mineralonímicos, como Piedra, Arena, Oro, Hierro o Fierro. A ellos se suman algunos que evocan fenómenos atmosféricos, a los que llamaremos meteoronímicos, como Rayo, Centella, Lluvia, Trueno. Por lo general estos apellidos fueron inicialmente un apodo.

Por último, los llamados apellidos hagionímicos, que invocan nombres de santos, de la Virgen María o del mismo Dios, o bien que indican una intervención divina. Se cuentan entre ellos San Martín, Santillán, Santolalla, como así también Santamaría, Dios, Deo, o Diosdado.