• 16/11/2025

Cuando comienza la vejez en la era de la longevidad

Cuando comienza la vejez en la era de la longevidad

Sin embargo, algo curioso sucede: a pesar del paso del tiempo, las personas rara vez se reconocen como mayores. Las figuras del espectáculo son un claro ejemplo, desde Paul McCartney hasta Al Pacino, Robert De Niro, Luis Brandoni, Susana Giménez, Nacha Guevara, Mirtha Legrand, que superando ampliamente los 80 siguen actuando con gran éxito.

Este fenómeno muestra que el “ser mayor” se proyecta siempre hacia “el otro”, plantea interrogantes importantes sobre cómo percibimos la edad. A medida que crecemos, nuestras percepciones sobre la juventud y la longevidad cambian de formas inesperadas.

Entonces… ¿Cuándo empezamos a envejecer? ¿Es posible sentirse joven a los 70 años? ¿Cuándo una persona es considerada mayor?

Mirtha Legrand, Graciela Borges, Susana Giménez

Según la ONU, para 2030 la Generación Silver, aquellos de más de 50 años, alcanzará los 2.374 millones de personas, lo que representará más del 27,6% de la población mundial.

En Argentina, según datos de Voices Consultancy, las personas dejan de sentirse jóvenes alrededor de los 41 años y comienzan a percibirse como mayores a los 54. Este dato revela mucho sobre la forma en que la cultura y las expectativas sociales moldean nuestra percepción del paso del tiempo. A pesar de los avances en salud y la mayor esperanza de vida, los argentinos tienden a sentir que su juventud se agota temprano.

Luis Brandoni

Este fenómeno propio de las grandes urbes donde el mundo laboral es muy distinto al que se vive en las provincias, podría explicarse por varios factores. Primero, las expectativas culturales y la presión de mantener una imagen joven juegan un rol clave, sobre todo en una sociedad que valora enormemente la vitalidad y el éxito ligado a la juventud.

Según las Naciones Unidas, en 1990 había aproximadamente 95.000 personas mayores de 100 años en el mundo. Hoy, esa cifra ha crecido a más de medio millón. Y se proyecta que para el año 2050, habrá alrededor de 3,7 millones de centenarios.

Además, la presión laboral también contribuye: a partir de los 40 años, muchas personas enfrentan mayores dificultades en el mercado laboral, lo que refuerza la sensación de envejecimiento prematuro.

A nivel económico, la incertidumbre y el estrés financiero a menudo limitan la percepción de futuro, acortando el horizonte vital. En lugar de visualizar una vida de oportunidades, muchos sienten que el tiempo para alcanzar sus metas se agota rápidamente. 

En los últimos años, la ciencia ha avanzado en la comprensión de que la edad cronológica —la cantidad de años que vivimos— no siempre refleja con precisión el estado de nuestro cuerpo. Esto ha llevado al concepto de edad funcional o biológica, que se refiere a cómo envejecen realmente nuestros órganos y sistemas.

Robert De Niro y Al Pacino

Uno de los descubrimientos más fascinantes en este campo es el del reloj epigenético, un mecanismo que mide los cambios en la expresión de nuestros genes a lo largo del tiempo y puede predecir la edad biológica con mayor precisión.

El reloj epigenético toma en cuenta factores como el estilo de vida, el estrés, la dieta y el entorno, y es capaz de mostrar que, aunque dos personas tengan la misma edad cronológica, una de ellas puede tener un cuerpo biológicamente más joven o más viejo que la otra. Esta medición no solo desafía la forma en que pensamos sobre el envejecimiento, sino que también abre la puerta a intervenciones personalizadas para ralentizar el proceso de envejecimiento y mejorar la calidad de vida en edades avanzadas.

Paul McCartney y Mick Jagger, ejemplos de longevidad activa

La edad funcional se está convirtiendo en un indicador clave del verdadero estado de salud de una persona, dejando en evidencia que la edad que aparece en nuestro DNI es solo una parte de la historia.

El edadismo es la discriminación que ocurre cuando utilizamos la edad para clasificar y dividir a las personas, generando desventajas o injusticias. Este tipo de discriminación no solo afecta a las personas mayores, sino también a los jóvenes.

En sociedades como la argentina, donde el valor de la juventud está profundamente arraigado, esta forma de discriminación puede ser particularmente fuerte, generando estereotipos y expectativas limitantes para quienes cruzan el umbral de los 50. Como muestran diversos estudios, crecer no es algo catastrófico.

Ashton Applewhite

Ashton Applewhite es una reconocida escritora, activista y una de las voces más influyentes en la lucha contra el edadismo. Su trabajo busca cambiar la narrativa dominante sobre el envejecimiento, desafiando estereotipos y prejuicios que afectan tanto a las personas mayores como a la sociedad en general. En su libro “This Chair Rocks: A Manifesto Against Ageism”, Applewhite denuncia cómo el edadismo está profundamente arraigado en nuestras culturas y sistemas, desde los medios de comunicación hasta las políticas públicas, afectando negativamente la percepción que tenemos del paso del tiempo.

La escritora sostiene que el edadismo no solo margina a las personas mayores, sino que también nos perjudica a todos al fomentar el miedo a crecer, bajo la creencia de que ser joven es el único valor que cuenta. Para ella, envejecer es una parte inevitable y valiosa de la vida, y debemos aprender a verlo de manera positiva. 

La Gen Silver alcanzará a nivel mundial el 44% del consumo en 2030 y el 50% en 2050. Si hoy consideramos a la Silver Economy como si fuera un país, sería la tercera economía más grande del mundo, ubicándose solo por detrás de los Estados Unidos y China.

Una prueba de ellos es la cantidad de cirugías estéticas –muchas de ellas cruentas y hasta mortales- que crecen en el mundo y las negativas de algunas personas a dar la edad cuando se les pregunta. La percepción de la edad es fluida, y es importante entender que envejecer no es una tragedia, sino una oportunidad para seguir creciendo. En lugar de ver el paso del tiempo como un periodo de declive, deberíamos celebrar las posibilidades que trae consigo una vida más larga. El desafío está en cambiar la perspectiva junto a la narrativa.

¿Cómo percibimos a los mayores?

Esta es una pregunta clave en un tema de gran actualidad.

Si hablamos de una persona de 80 años, el común de la gente tiene la imagen de un anciano jubilado desde hace 15 años con andar lento y problemas de salud. Generalmente se lo representará con vanas, un bastón y espalda encorvada.

Pero si se habla de Donald Trump que en junio cumplió 79 años, la gente lo ve como una persona vigorosa, lúcida y de una fortaleza física que le permite trabajar muchas horas por día y soportar grandes presiones.

Lo mismo ocurre si se piensa en un actor como Luis Brandoni o Robert De Niro que superaron los 80 hace tiempo y aún siguen actuando en películas, en obras de teatro, respondiendo entrevistas y hasta formando parejas o teniendo hijos.

Con las mujeres sucede otro tanto. Nadie ve a Graciela Alfano o Nacha Guevara como una bisabuela o abuela anciana a quienes los nietos les ayudan a cruzar la calle.

Sin embargo, el estereotipo sigue existiendo y en más de una oportunidad se los representa como ancianos decrépitos. Y, como dice Mirtha Legrand, “como te ven te tratan”.

Hoy hay mil millones de personas mayores de 60 a nivel mundial. Se va a duplicar para mediados de siglo. Lo que hoy representa el 12, 13% de la sociedad en pocos años va a ser un 18, 20 por ciento. Un segmento que tiene muchos deseos de consumir, de expandirse, de recibir propuestas.