• 16/02/2026

Cosa importante

Cosa importante

Escribe GUSTAVO RUCKSCHLOSS

Caminando, en la mañana temprano de un sábado que se veía despoblado de gente, pero, en especial, de ruido. No dije sonido, sino ruido. Se oían pocos colectivos y algún que otro auto normal. No se oían los autos y, en especial, las motos con escapes libres. De esos que nos hacen brotar malas palabras y nos suben la presión. Todo tranquilo.

Se podía caminar bien, sin vendedores que te “enchufaran” medias o peines en la cara. Sin tropezar con el sinfín de carros, canastos, carteles, motos o bicicletas. Disfrutaba de esta ciudad, cuán linda es.

Así las cosas, quería ver qué hora era y, recién ahí, me di cuenta de que no tenía el celular conmigo. Me lo olvidé en casa. Con razón no oí ninguna llamada ni aviso, ni mensaje, alarma o cualquiera de los sonidos, vibraciones o rebuznos con los que nos espabilan estos aparatos.

Es decir, estaba libre. Sin atropellos por delante y sin llamadas en el bolsillo: podía respirar tranquilo, a mi gusto, incluso sin saber del tiempo. Es decir, libre total.

Caminaba y disfrutaba como un turista. Miraba cosas que nunca veía. Respiraba aire fresco y tranquilo. Podía elegir por dónde y cuándo ir. Tal vez, hasta decir algún piropo cuando lo ameritara, cosa que nunca he hecho en mi vida. Pero tampoco me he sentido tan libre. Habría que probar.

Para que la sensación fuera completa, debería aparecer alguien a quien echarle las culpas, que por ahora no cargo, pero que el transcurrir del día las proveerá.