- 21/12/2025
“Calígula”

Hace medio siglo se comenzó a filmar la película pornográfica de culto más cara y polémica de la historia; hoy sigue prohibida en varios países.
Si uno entra en Wikipedia para saber algo sobre esta polémica película leerá que se trata de “una historia biográfica, dramática del emperador romano Calígula con elementos eróticos (por momentos, pornográficos) y de comedia negra. La dirigió Tinto Brass, quien aparece en los créditos únicamente como el encargado de la fotografía principal. La protagonizan Malcolm McDowell, Peter O’Toole, John Gielgud y Helen Mirren. El filme retrata la vida del famoso y controvertido emperador romano del mismo nombre. El guion original fue escrito por el autor estadounidense Gore Vidal”.
Y agrega: “De esta controvertida cinta existen dos versiones: la original del director Tinto Brass, con escenas sexuales, pero apta para la exhibición en salas comerciales, y la versión sin censura de 1984, que en realidad fue extendida a posteriori (sin la autorización del director) por el productor de la cinta, Bob Guccione (fundador de la revista Penthouse). Esta segunda versión incluye escenas explícitas de desnudo integral, de sexo lésbico y homosexual, y otras alusivas al incesto y la zoofilia.
El lanzamiento de Calígula fue controvertido; se encontró con problemas legales y controversias sobre su contenido violento y sexual. Su versión sin cortes sigue siendo prohibida en varios países. Las reseñas de la crítica fueron abrumadoramente negativas. Sin embargo, la actuación de McDowell como el personaje principal y de O’Toole como Tiberio fueron elogiadas. Calígula actualmente es un clásico cinematográfico y también una película de culto y se considera que su contenido político tiene un mérito significativo.
Pero vamos a la historia de este controvertido film rechazado por su protagonista, negado por su director y repudiado por su guionista.

Gore Vidal intentó dar una lección sobre la “orgía” del poder cuando escribió el primer guion de Calígula, película que reconstruyó uno de los periodos más depravados, extravagantes y libertinos de la humanidad. El escritor ya había trabajado en el elogiado Ben Hur de 1959, pero esta vez su meta sería llevar el Imperio romano a la pantalla grande con la fidelidad de un historiador. Al enterarse del proyecto, el cineasta vanguardista italiano Tinto Brass se unió rápidamente como director, motivado por la posibilidad de explotar el erotismo y la sátira política presente en la trama.
Se agregaron artistas de renombre como Peter O’Toole, Sir John Gielgud, Maria Schneider y Malcolm McDowell, quien había logrado el respeto de Hollywood tras protagonizar La naranja mecánica de Stanley Kubrick. El costo final se estimó en 22 millones de dólares (casi 100 millones de dólares de 2024), dinero que sería financiado totalmente por Bob Guccione, el fundador de la revista Penthouse, célebre por los desnudos explícitos e historias sensacionalistas que incluía en sus páginas. En el acuerdo, él proporcionaría los modelos necesarios para las escenas sexuales y se limitaría a “firmar los cheques”.
El rodaje de Calígula comenzó en 1976. Pese a estar acostumbrados a la extravagancia cinematográfica, los vecinos de Roma se mostraron sorprendidos cuando una multitud de personas desnudas y semidesnudas se desplazaron por los alrededores de la ciudad.
La pretensión del director Tinto Brass era realizar «una epopeya sobre la orgía del poder, no sobre el poder de la orgía». Sin embargo, el productor de la película, Bob Guccione, quien también es el fundador y editor de la revista Penthouse, terminó cambiando el resultado final para adaptarlo a su propia visión y enfoque del proyecto.
En la trama original, el emperador Calígula (interpretado por McDowell), asume el poder tras asesinar a su tío abuelo, Tiberio (O’Toole), y rápidamente transforma el Imperio romano en su campo de juegos personal. A pesar de organizar complots y eliminar a sus rivales políticos, la elite senatorial y los militares no están dispuestos a pasar por alto sus delirios de grandeza y autoritarismo por lo que intentarán poner fin a su volátil mandato.
Lo concreto es que el set “era un auténtico desastre”, según recordó McDowell. Mientras el director Tinto Brass se inclinaba por mostrar gráficamente la depravación en la época, brutalizando la sexualidad en el rodaje, el productor, en su búsqueda por lograr que el proyecto fuera rentable, insistía en que se priorizara la sensualidad y el atractivo erótico para atraer el morbo del público, en lugar de espantarlo.
En los medios, los rumores en relación al rodaje no tardaron en aparecer, y en algunos titulares se hablaba de bestialidad, de crueldad contra las actrices, de violencia animal, y otras depravaciones que daban a entender que tras los muros se cocinaban pecados al propio estilo de Sodoma y Gomorra.
Para empeorar la situación, una vez finalizadas las grabaciones, Guccione “despidió” a Brass y regresó a Roma en secreto junto con 12 actrices amateur, 30 miembros del elenco y un pequeño equipo técnico para asaltar la sala de utilería y grabar las escenas eróticas y explícitas que él quería. “Nunca antes había tocado una cámara cinematográfica de 35 mm, pero comencé a disparar”. Las tomas fueron incluidas en la edición final sin el conocimiento de ninguno de los involucrados y sin importar la desconexión que mantenía con la historia.
El lanzamiento de Calígula fue controvertido; se encontró con problemas legales y controversias sobre su contenido violento y sexual. Su versión sin cortes sigue siendo prohibida en varios países.
“Estoy furioso por las libertades que se han tomado al manipular mi trabajo y no quiero formar parte de una película que bien podría ser acusada de obscenidad. Me han pisoteado. Mi guion original estaba destinado a ser una película rigurosamente histórica, no esta caricatura pornográfica que han hecho a partir de ella. El sexo no me molesta, pero no soporto la suciedad”, declaró Gore Vidal a People tras enterarse que dichas escenas serían incluidas en el corte final.
Los problemas no terminaban ahí. Para aquel momento, lo único que deseaba el guionista era dejar de ser vinculado con el proyecto y amenazó con enviar a juicio a la producción si no retiraban su nombre de los créditos. Tinto Brass había iniciado una demanda tras ser despedido y además denunciaba a Vidal por difamación. En pocas palabras, director, productor, guionista, actores, todos condenaron el resultado. No fue diferente con la crítica, que describieron el filme como un producto de la “ineptitud”, “ridiculez” y “repugnancia” de sus creadores.
Al tener todo en su contra, casi podría considerar un milagro que su paso limitado en cines haya sido un éxito, con una recaudación de 23 millones de dólares. Más sorprendente aún es que finalmente haya alcanzado el estatus de culto, gracias a su elenco; el diseño de arte del ganador del Oscar, Danilo Donati; e irónicamente, las disputas internas que terminaron por convertirla en uno de los largometrajes más controvertidos y extremos jamás realizados.
Nuevas versiones y controversias
En 2023, el productor Thomas Negovan presentó un «Ultimate Cut» (nuevo montaje) de 178 minutos en el Festival de Cine de Cannes, prescindiendo de las escenas pornográficas añadidas y buscando seguir más de cerca el guión original de Gore Vidal (en lugar de las visiones de Brass o Guccione). Si bien esta nueva versión, con escenas recuperadas, no contó con la autorización del director Tinto Brass, sí satisfizo al protagonista Malcolm McDowell y obtuvo buenas críticas.
Por su parte, Netflix intentó atraer nuevos abonados con «El Imperio romano: Calígula – El emperador loco», una docu-serie que explora su vida, pero la película original de 1979, famosa por su controversia, no suele estar en la plataforma de streaming, sino en otros servicios como Amazon Prime Video.
La original Calígula, es una especie de película monstruosa de Frankenstein, compuesta de piezas que se resistían a ser ensambladas. El núcleo de esto fue el productor, Bob Guccione, editor de la revista Penthouse quién quería hacer una epopeya porno de gran presupuesto con actores respetados y un director de primera categoría Al final fue una serie de pequeños esfuerzos individuales unidos por el dinero de Bob Guccione.
Cinco años después de estrenarse, Guccione produjo una versión «sin cortes» incluyendo escenas pornográficas coitos, relaciones hetero y homosexuales, eyaculaciones, lluvia dorada, pinceladas de zoofilia y sadomasoquismo— que había filmado con actores de cine pornográfico en 1979, sin conocimiento ni consentimiento del director Tinto Brass.
En Argentina la cinta fue prohibida para el público por la última dictadura cívico-militar.
La película suscitó críticas para todos los gustos y quedó implantada en la memoria popular más como un hito del cine erótico que del histórico. La «versión original» fue un fracaso rotundo y la «versión sin censura» ni siquiera llegó a exhibirse en Gran Bretaña, debido a que la entidad encargada de clasificar las cintas la prohibió. En 2007, casi tres décadas después de su prohibición, la Junta Británica para la Clasificación de Películas, aceptó la comercialización íntegra de la cinta por su «interés histórico», revaluándola como «película para adultos».

El 24 de enero del año 41 d.C., Cayo Julio César Germánico, apodado Calígula (que significa “zapatitos”) fue muerto apenas cuatro años después de comenzar su era imperial. Los historiadores lo muestran como un sexópata que organizaba orgías y se acostaba con sus hermanas; un sádico que torturaba a sus cortesanos por diversión y que nombró a su caballo como senador. Al final su guardia, temerosa de ser sus nuevas víctimas, lo mató.













