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Imprenta de los Jesuitas, en una obra de Leonie Mathis
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Viernes 9 de febrero de 2018
COLUMNISTAS
@JuanCBataller
Juan Carlos Bataller
Por
Juan Carlos
Bataller
San Juan fue una de laS primeraS
provinciaS que tuvo un periódico
E
l siglo XIX fue de grandes lo-
gros en San Juan.
Ya explicamos en anteriores
notas lo asombroso que de una pro-
vincia que cuando nació la patria
tenía 15 mil habitantes, la gran mayo-
ría analfabetos, hayan surgido figuras
como Sarmiento, Salvador María del
Carril, Laprida, Guillermo Rawson, Ar-
turo Berutti -autor de la primera ópera
argentina- y se hayan producido he-
chos intelectuales como la redacción
de la Carta de Mayo, primera declara-
ción de derechos del hombre que,
como es fácil suponer, a instancias de
sectores religiosos ultraconservado-
res, fue quemada en la plaza pública.
Pero además, a instancia de Del Ca-
rril, San Juan fue una de las provin-
cias que primero tuvo una imprenta,
gracias a la cual fue también de las
primeras en tener periódicos, por su-
puesto de vida efímera.
s s s
Para que nos ubiquemos, podría-
mos decir que ya los romanos tuvie-
ron sellos que imprimían hojas de
inscripciones sobre objetos de arcilla
alrededor del año 440 y el 430antes
de Cristo.
Luego, entre 1041 y 1048, Bi Sheng
inventó en China —donde ya existía
un tipo de papel de arroz— el primer
sistema de imprenta de tipos móviles,
a base de complejas piezas de porce-
lana en las que se tallaban los carac-
teres chinos; esto constituía un
complejo procedimiento por la in-
mensa cantidad de caracteres que
hacían falta para la escritura china.
En 1234 artesanos durante la dinastía
Koryo (en la actual Corea), conocedo-
res de los avances chinos con los
tipos móviles, crearon un juego de
tipos móviles de metal que se anticipó
a la imprenta moderna, pero lo usaron
raramente. Sin embargo, la imprenta
moderna no se creó hasta el año
1450 aproximadamente, de la mano
de Johannes Gutenberg.
s s s
Pasarían aun tres siglos hasta que en
1758 llega a nuestro país la primera
imprenta, que pasará por varias
manos y varios impresos, permitiendo
el nacimiento y el desarrollo de la
prensa escrita y acompañándola a lo
largo de la historia de la Argentina.
La primera imprenta la trae la Compa-
ñía de Jesús desde Europa. Instalán-
dose en Córdoba en el año 1758,
como parte de sus esfuerzos de
evangelización, imprimiendo y repar-
tiendo libros de catequismo a los indí-
genas.
Fue luego de la expulsión de la Orden
que el Virrey Vértiz compra la im-
prenta y ésta es trasladada a Buenos
Aires, donde sería reinstalada y re-
nombrada como la Real Imprenta de
Niños Expósitos, acompañando el
crecimiento de la ciudad, y el aumento
de las tareas administrativas.
s s s
Fue en estos talleres donde se editó
el primer periódico, el Telégrafo Mer-
cantil, Rural, Político, Económico e
Historiógrafo del Río de la Plata, por
obra de Antonio Cabello y Mesa, que
sería clausurado en 1802 a causa de
la censura.
Durante muchos años la Real Im-
prenta de Niños Expósitos tuvo el mo-
nopolio de la edición impresa, siendo
responsable de la impresión de los
más importantes periódicos de la
época, como la Gaceta de Gobierno,
del virreinato de Cisneros, la fuente
“oficial” de noticias que promulgaba
ideas coloniales, y más adelante tam-
bién el Correo de Comercio de Ma-
nual Belgrano, diario de corte opositor
al gobierno Español.
Quizá su más importante impreso fue
el del primer periódico de la etapa in-
dependiente de nuestro país, La Ga-
ceta de Buenos Aires, de Mariano
Moreno el 7 de junio de 1810, que
inaugura todo un nuevo período en la
vida periodística de la nación.
s s s
A lo largo de los años seguirá mante-
niendo su importancia dentro del
mundo de la impresión, y es en el año
en 1824 durante el gobierno de Riva-
davia, que la imprenta pasa a ser sos-
tenida por el estado. La máquina
original se entrega al gobierno de
Salta, que la seguirá utilizando para
comunicados oficiales y otras publica-
ciones culturales de gran importancia.
s s s
Pero vamos a San Juan. Un año des-
pués de aquella primera imprenta del
Estado nuestra provincia -que aun no
era independiente-, tuvo su primer pe-
riódico de brevísima aparición en
1825. Se editó en los días previos a la
sanción de la Carta de Mayo impul-
sada por Salvador María del Carril y
fue creado como medio de defensa y
promoción de ésta. Como no podía ser
de otra manera, con la caída del go-
bierno de Del Carril a los 2 días de la
última publicación se dejó de publicar.
Su primer número se publicó en
29 de junio de 1825 y constaba
de 5 páginas. El segundo, y último,
número se publicó el 14 de julio conte-
niendo 4 páginas.
Se imprimía en una imprenta del
estado, adquirida ese mismo año
con fondos obtenidos por la liquida-
ción de bienes eclesiásticos, especial-
mente de los obtenidos por la
liquidación de los bienes de los con-
ventos de Santo Domingo, San Agus-
tín y La Merced debido a la clausura y
suspensión a perpetuidad de ellos
que el mismo había dictado.
Su tamaño era de 26,8 centíme-
tros de largo por 18 de ancho y
no hay registros de la cantidad de
ejemplares que se imprimieron ni de
que se haya vendido algún ejemplar.
La mayoría de los textos contenidos
están redactados a modo de epísto-
las, género literario común en el perio-
dismo de esa época.
Algunos historiadores sostienen
que los ejemplares de este perió-
dico fueron quemados en la hoguera
junto con ejemplares de la Carta de
Mayo.
La imprenta era una pequeña
minerva, que contaba con primiti-
vos galerones y tipos.
Y adivinó: en esta misma im-
prenta en 1839 publicó Sar-
miento su periódico, El Zonda.
s s
s
s s s
Carta
de
Mayo
1,2,3,4,5,6 8,9,10-11,12,13,14,15,16,17,18,...20
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